NacionalesPrincipal

Presidente Daniel y Vicepresidenta Rosario Presiden Acto de 38 Aniversario de Constitución de la Policía Nacional

El Presidente de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, Vicepresidenta de la República, presidieron este lunes el Acto del 38 Aniversario de fundación de la Policía Nacional.

Acompañaron al mandatario la Primera Comisionada Aminta Granera, Jefa de la Policía Nacional, el Jefe del Ejército de Nicaragua, General Julio César Avilés, el Compañero Luis Cañas, en representación del Ministerio de Gobernación y el Dr.Gustavo Porras, presidente de la Asamblea Nacional.

El Prelado de Honor de Su Santidad Juan Pablo II, Monseñor Eddy Montenegro, leyó un mensaje enviado por Su Eminencia Cardenal Miguel Obando, felicitando a la Policía por celebrar esta fecha.

Al iniciar el acto, el Presidente Daniel Ortega y la Primera Comisionada Aminta Granera, develaron un banner en homenaje a dos policías caídos en cumplimiento del deber 2016-2017.

La compañera Rosario Murillo dio lectura al acuerdo para ascender a Comisionados Generales a los Comisionados Mayores Jaime Antonio Vanegas Vega, Denis Víctor Pérez González, Mario Antonio Castro Orozco y Fernando Antonio Borge Aguilar.

El Jefe de Personal y Cuadros de la Policía Nacional, Enrique Salazar Alemán dio lectura a la orden de la jefatura policial para otros ascensos.

Antes de tomar la promesa de Ley a los ascendidos el Presidente Daniel Ortega destacó el hecho que este acto conmemorando el 38 Aniversario de fundación de la Policía Nacional, este día 11 de septiembre.

“Queridos hermanos, compañeros, ascendidos, este día, 11 de septiembre. 11 de septiembre, fecha en la que estamos conmemorando el 38 Aniversario de la fundación de la Policía Sandinista, así nació y luego Policía Nacional”, expresó el mandatario.

Condena genocidios ocurridos el 11 de septiembre en distintas épocas “11 de septiembre, nos recuerda dos crímenes de lesa humanidad, uno cometido hace 44 años, en nombre de la democracia, allá en Chile. Se asesinó a un pueblo, más de 40 mil víctimas. Miles de muertos, de asesinados, torturados y desaparecidos”,enfatizó.

“Y un presidente héroe, mártir, Salvador Allende, dio su vida por la democracia, asesinado ese día en nombre de la democracia, por los que se dicen defensores y paladines de la democracia, cometieron ese horrendo genocidio”,añadió.

Luego se refirió al 11 de septiembre, el ataque a Las Torres Gemelas en el corazón de Nueva York.

“Y luego el 11/11, donde en nombre de los fundamentalismos religiosos se cometió otro crimen, otro genocidio, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos de Norteamérica, ahí las víctimas, miles de ciudadanos norteamericanos y ciudadanos también de diferentes regiones del mundo, incluyendo lógicamente ciudadanos latinoamericanos y caribeños”, recordó el Presidente Ortega.

Señaló que todas esas víctimas fueron“asesinados por el fanatismo, por el fundamentalismo religioso, un crimen de lesa humanidad”.

El Presidente destacó que “no se pueden olvidar esos crímenes, cuando todavía en estos tiempos hay quienes en nombre de la democracia siguen asesinando pueblos y hay quienes en nombre del fundamentalismo siguen asesinando pueblos también”.

“Dios quiera, como dijo Monseñor Eddy Montenegro, dijo, Dios quiera que esos crímenes cesen y desaparezcan para siempre, para Paz de los pueblos del mundo!”.

Luego tomó la Promesa de Ley a los oficiales ascendidos a Comisionados Generales Jaime Antonio Vanegas Vega, Denis Víctor Pérez González, Marvin Antonio Castro Orozco, y Fernando Antonio Borge Aguilar.

Asimismo, tomó la promesa a los ascendidos al grado de Comisionado Mayor: Alejandro Abundio Picón Aburto, Álvaro José Pérez Marenco, Ana Cecilia Castillo Moreno, Ana Isabel Munguía Brenes, Edgard Arnulfo Sánchez Ruiz, Edelmira del Socorro Trejos, Enrique José Flores, Esperanza del Carmen Guerrero Rivas, Isidro Roa Traña, Iván José Escobar Ramírez, José Dámaso Benítez Soza, Marvin Ramón Molina Méndez, Otto Nicolás Portillo Jirón, Ramón Gómez Urbina, Rolando Enrique Canales Rodríguez.

Un minuto de aplausos por caídos

Al iniciar sus palabras de clausura, el presidente Daniel Ortega pidió a los presentes un minuto de aplausos por los policías caídos Julio César Narváez Valle, Howard Antonio Urbina Flores, Antonio Vallejos Sánchez, Cristino García Martínez, Leonel Medrano Rodríguez.

“Todos ellos también nos acompañan y todos nosotros acompañamos a sus familias que tanto amor les tenían y que le tienen a sus familiares caídos”, dijo el mandatario.

Daniel se mostró conmovido por la canción “Solo le pido a Dios”, que entonó con fuerza una compañera de León.

“Las madres, las familias, de nuestros hermanos policías que entregaron sus vidas en cumplimiento del deber, rompieron en llanto”, refirió el gobernante.

“¿Que le podemos pedir a Dios?”, se preguntó y respondió: “Desaparecer los crímenes de todo tipo en nuestro Planeta, por lo tanto, en nuestra Tierra, Nicaragua. ¡Es una utopía, es un sueño, pero tenemos que seguir luchando detrás de ese sueño, detrás de esa utopía!”,sentenció.

Reconocimiento a Orquesta del TNRD

El mandatario hizo un reconocimiento público a la Orquesta del Teatro Nacional Rubén Darío con el Coro Juvenil, y al compañero Ramón Rodríguez.

“Con el maestro, hermano, compañero, Ramón Rodríguez, siempre al Frente, para él siempre nuestro reconocimiento”, dijo el Comandante Daniel.

Policías vienen de la lucha
“Los veo a ustedes queridos hermanos policías, hermanas policías, veo a René, René Vivas, primer jefe de la Policía Sandinista, veo a Franco, Leonel Espinoza, a Francisco Bautista, a la Eva, a Orlando Aguilera, ¿De dónde vienen? Vienen de la lucha, en los momentos más duros de la siembra como lo decía Leonel Rugama”,resaltó.

Añadió que vienen de la lucha de todo un pueblo y comentó que con frecuencia le preguntan sobre el alto grado de seguridad que existe en Nicaragua, que detalló en su informe anual la Primera Comisionada Aminta Granera, Jefa de la Policía Nacional.

“Me preguntan, cómo lo habrán hecho, cuesta explicárselos, que un país con una economía tan pequeña y tan frágil, bien frágil, tenga índices de seguridad mucho más altos que países más desarrollados, países poderosos, ciudades norteamericanas como las que mencionaba Aminta”, recalcó el Presidente.

“Hay más seguridad en Nicaragua, en Managua, que en esas grandes ciudades norteamericanas”,reiteró.

Dos Revoluciones que fueron a la raíz en el Siglo XX

Destacó que en América Latina y El Caribe a finales del Siglo XX se produjeron dos revoluciones que fueron a la raíz, para provocar un cambio radical: la Revolución Cubana y la Revolución Popular Sandinista.

Subrayó que de seguro el índice de seguridad en Cuba es mucho mayor que el de Nicaragua; y reiteró que no solo las sanciones determinan la seguridad en Cuba o en Nicaragua.

“Tienen que ver con el hecho de que se produjeron cambios radicales, que dieron lugar a nuevas instituciones, salidas de esas revoluciones, nuevas instituciones, en el Estado cubano y en el Estado nicaragüense, instituciones del Estado nuevas totalmente, surgidas al fragor de la Revolución”, resaltó.

EEU aprueba continuidad del Bloqueo cuando Irma se ensañaba en Cuba

Dijo que tanto la Revolución Cubana como la nicaragüense, han sido sometidas a la agresión y al bloqueo.

Recordó que en estos días “cuando a Cuba la está dañando el huracán Irma, que tanto daño hizo en su recorrido, en los momentos en que el huracán está estacionado, porque se estacionó en Cuba y provocó enormes daños materiales y pérdidas de vidas, en los Estados Unidos nuevamente aprobaron la continuidad del bloqueo en contra de Cuba”.

“Una violación a los derechos humanos del pueblo de Cuba que se ensaña contra ese pueblo, en momentos del bloqueo”, denunció.

“Cómo quisiéramos que el Congreso de los Estados Unidos, porque ese bloqueo depende del Congreso, el presidente Obama no podía, dio los pasos que pudo, pero no podía eliminar el Bloqueo, está en manos del Congreso; como quisiéramos que ese Congreso que se dice defensor de los valores democráticos, de los derechos humanos lo demostrara levantándole el Bloqueo a Cuba”,añadió el Presidente Daniel.

“Entonces sí habría que empezar a creer que empiezan a ser consecuentes con esos principios”, valoró.

El mandatario explicó que tanto la Revolución cubana como la nicaragüense, lograron establecer un nuevo paradigma.

“Un nuevo paradigma en la historia del pueblo de Cuba y nosotros contando con nuestra propia experiencia histórica, con nuestros propios valores, ellos con Martí y nosotros aquí con Sandino, también establecimos nuestro propio paradigma”, manifestó.

“Ahí está la esencia de la fortaleza de todo un pueblo, porque de dónde vienen los policías, vienen del pueblo; de dónde vienen los soldados del Ejército, vienen del pueblo; de dónde viene Aminta, viene del pueblo, se incorporó a la lucha; de dónde viene el General Avilés, viene del pueblo y se incorporó a la lucha; se incorporaron, dieron la batalla en aquellos momentos más duros, que fueron no solamente la primera guerra contra la tiranía de Somoza, impuesta por los gobernantes norteamericanos, sino que después la otra gran batalla de la guerra impuesta por los gobernantes norteamericanos”,añadió.

Reconciliación, la palabra mágica

Recordó que la guerra de agresión de Estados Unidos contra Nicaraguase dio desde el año 1979. “Prácticamente con la Alfabetización empezaron los crímenes de alfabetizadores, hasta el año 1990 y ¿qué es lo que salva, que es lo que salva estos valores que se instalaron en la sociedad nicaragüense en medio de la guerra, en medio de la confrontación de hermanos contra hermanos?”, se preguntó el gobernante.

“¿Qué es lo que salva? Es la palabra que hoy se está repitiendo allá en Colombia, Reconciliación, esa es la palabra mágica, Reconciliación, porque no es fácil que un pueblo después de tantas confrontaciones, de tantas polarizaciones, de tanto dolor, de tanto sufrimiento, se reconcilie”,comentó.

Señaló que ese fue el paso determinante que“dimos los nicaragüenses, cuando logramos a través del diálogo, de la negociación, llegar a los Acuerdos de Paz, con el acompañamiento de su Eminencia el Cardenal Miguel”, así como de los líderes evangélicos como el Reverendo Parajón,“acompañando sí, una decisión tomada por el gobierno revolucionario de ir a la paz y que yendo a la paz el siguiente paso era ir a la Reconciliación”, resaltó.

“Fue determinante, el acompañamiento del pueblo, fue determinante el acompañamiento de los delegados de la palabra católicos y de los pastores evangélicos, todos sumando fuerzas a favor de la Reconciliación”, reiteró.

Dijo que eso explica por qué, entre el 25 de abril de 1990 al 10 de enero de 2007, en ese largo periodo de 17 años, en el que las fuerzas dominantes intentaron sembrar el odio, el revanchismo, la venganza, por encima de la Reconciliación e hicieron todo lo posible por debilitar para desaparecer a la Policía y al Ejército, esos intentos no fructificaron.

“¿Cuál fue la fuerza de sustentación que permitió que aún con todo el debilitamiento que venían sufriendo estas instituciones, que venían reduciendo día a día, no solamente lo que eran las necesidades básicas técnico materiales para ejercer sus labores, si no que también se les venía reduciendo el presupuesto para ahogarlas, para asfixiarlas, para que cada día en lugar de crecer la Policía, que es lo normal, más bien se fuese reduciendo la Policía, se fuese reduciendo el Ejército y se fuese venciendo el armamento al Ejército y la policía?”, preguntó el mandatario.

Resistieron con valores y Amor a la Patria.

“Porque fueron estos 17 años donde se trabajó esa estrategia para liquidar a estas instituciones; a pesar de ese debilitamiento las instituciones lograron resistir porque había una moral, habían valores, de amor verdadero a la Patria y comprometidos de verdad con la Reconciliación y sobre todo, un pueblo, un pueblo que había logrado venir avanzando en esas condiciones nuevas, en esos 17 años, había logrado venir avanzando, en entender que Nicaragua no tenía más salida, más camino que recorrer que el camino de la Reconciliación, dijo.

“De lo contrario el país hubiese explotado”, comentó el Presidente Daniel.

Hizo ver que todavía existía un pueblo armado hasta los dientes, como se dice popularmente. En esa época en el país, reseñó el gobernante, existían instituciones debilitadas, el Ejército, la Policía, políticas económicas cargadas de revanchismo y de falta de sensibilidad hacia los más pobres.

Recalcó que esas eran las condiciones como para que el país explotara, y el país no explotó, a pesar de las luchas que se libraron, el país nunca llegó a explotar.

“Y no llegó a explotar, porque el pueblo fue tomando conciencia con el paso del tiempo, lo fue entendiendo en la comunidad, en la comarca, en el caserío, en la montaña, en los barrios de esas ciudades, que no podíamos seguir viéndonos y tratándonos como enemigos.

Éramos hermanos, hermanos, hijos de un mismo Dios, hijos de una misma Patria y que ya suficiente dolor, suficiente sufrimiento había sufrido Nicaragua, como para dar marcha atrás”,explicó.

Por eso el pueblo siguió fortaleciendo la reconciliación. “La Reconciliación produjo el milagro de que las fuerzas políticas que estábamos confrontadas a muerte, lográsemos aprender a tratarnos con respeto, en medio de las diferencias. Que lográsemos aprender que era fundamental el diálogo, la negociación, los acuerdos, los pactos, como los quieran llamar, para qué, para seguir preservando y fortaleciendo el principio de la Reconciliación”, insistió.

Añadió que eso significó un fortalecimiento de todas las instituciones del Estado y se llegó al año 2007, “con esa fortaleza contra la cual se venía atentando, esa fortaleza contra la cual se venía buscando cómo desgastarla, cómo destruirla”.

Un salto económico
Subrayó que eso permitió también un salto ya en el plano económico. “Trabajadores-empresarios, una gran alianza, ya no era solamente el acuerdo de entendimiento, el diálogo, las reformas que había que hacer en todos los campos para fortalecer al Estado, sino que era ya la gran alianza para trabajar por el crecimiento de la economía nicaragüense”, dijo.

Un entendimiento, dijo Daniel, “entre los que nos había confrontado, esa gran alianza y todos estos son elementos que nos indican cómo la Revolución fue punto determinante, la Revolución sacudió, la Revolución tomó medidas radicales, justas, pero medidas radicales, luego vino la guerra impuesta y la guerra impuesta a atizar, la guerra entre hermanos”,recordó.

Pero al final se impuso el diálogo, la negociación, la Reconciliación “y eso le dejó una base desde el punto de vista ético, moral a la inmensa mayoría del pueblo nicaragüense, diría yo que ese es el elemento más poderoso que tiene nuestro país a lo cual se agrega luego ese proceso que ya les mencionaba en el campo político y luego la gran alianza en el campo económico, social, con los trabajadores, con los empresarios, con los productores”.

Resaltó que esa es una fortaleza inmensa que permite que aún con una Policía y un Ejército con recursos limitados, comparados con otros países de la región o de América Latina y El Caribe, puedan desarrollar una labor con mayor efectividad y sin las represiones brutales en que caen en ocasiones Ejércitos de otros países o Policías de otros países, que más bien lo que hacen es aterrorizar al pueblo.

“Cuando el pueblo ve que viene un Policía ahí buscando información, el ciudadano lo que hace es salir en carrera, porque sabe que si lo agarran y le piden información porque se cometió un delito, al primero que van a meter preso es a él”, refirió.

“Y lo van a torturar o le meten un balazo, entonces hay una distancia enorme; aquí no, aquí no existe distancia entre el pueblo, el Ejército, la Policía; no existe distancia”, recalcó.

“¡Y esto es la mayor fortaleza que tenemos, porque cuando un pueblo no logra avanzar en el proceso de Reconciliación, en todos los campos, ahí no hay ni Policía ni Ejército que pueda parar las espirales de violencia!, advirtió el Presidente Daniel.

Pueblo se ha apropiado del concepto Reconciliación

Puso como ejemplo lo que ocurre en las grandes ciudades norteamericanas: “Los crímenes que se cometen, los altos índices de homicidios, de crímenes brutales, lo que determina realmente es el hecho de que el pueblo nicaragüense se ha posesionado de ese concepto de Reconciliación y de Reconciliación fortalecida a partir del año 2007 cuando damos ese gran salto de Reconciliarnos y aliarnos, con empresarios, trabajadores, y el gobierno”.

Recordó que con los trabajadores siempre habían tenido ahí una unidad, “pero con los empresarios sabíamos la desconfianza que ellos tenían de un nuevo gobierno del Frente Sandinista y era explicable ese temor”, confesó.

“Pero también ellos entendieron que era el único camino para la paz, para la estabilidad, para el desarrollo, para el crecimiento de la economía de este país”, afirmó.

Fuente: El 19 Digital

Show More

Mas Noticias

Close