“El grito inmortal del poeta guerrillero”

Este año 2020, saludamos en el mes de Enero al insigne poeta, Leonel Rugama, quien fue asesinado cruelmente por las tropas del Dictador Somoza a sus 21 años. Por esta razón, el equipo de Canal 6 decide realizar este especial que recopilará los principales aspectos del legado de nuestro poeta Leonel Rugama, ¡siempre PRESENTE!

El 15 de Enero de 1970, Leonel Rugama se encontraba resguardado junto a Roger Núñez Dávila y Mauricio Téllez, en una Casa de Seguridad ubicada en el barrio El Edén, cerca del Cementerio Oriental de la Capital.

Caía el mediodía en Managua, Leonel y sus compañeros posiblemente almorzaban, leían o preparaban los planes para la siguiente vez que les tocara enfrentarse a la Guardia en otra operación guerrillera. Sin embargo, demasiado tarde se dieron cuenta que las hordas somocistas habían sido avisadas por algún delator del barrio, de que los jóvenes guerrilleros se encontraban ocultos en dicha casa.

Con escasos tiros, y un ak-47 para cada uno, decidieron enfrentarse a la muerte durante las cuatro horas que duró el asedio a los 3 guerrilleros. Con 20 años a cuestas de cada uno, tenían una preparación militar demasiado básica para la situación que enfrentaban.

Cualquiera pensaría que la Guardia Nacional, entrenada por las tropas yankees, y armados hasta las uñas con todo tipo de artefactos, vencería a tres simples guerrilleros, sin mayor entrenamiento, pero no fue hasta que reventó la pólvora de la última bala, que los 3 jóvenes fueron sometidos por el escuadro asesino que les gritaba “Ríndanse” hasta la saciedad.

Una tanqueta Sherman, acuerpaba desde atrás a los 200 ejemplares militares que descargaban sus magazines uno tras otro en los guerrilleros. Una avioneta volaba al ras de los tejados disparando 100 balas por segundo, que una a una desintegraban las cuatro paredes de aquella pequeña casita, que a duras penas les cubría el entrecejo a los muchachos.

Durante la lluvia de balazos, que tronaban en los oídos de Leonel, Roger y Mauricio, como cohetes un 7 de Diciembre, el general a cargo de la operación les gritaba sin descanso “Ríndanse, ríndanse de una vez, no van a salir con vida, ríndanse”, con la intención de pisotear la muerte de los jóvenes una vez aceptaran la rendición.

Al saber del espectáculo, el Dictador Somoza ordenó a sus señales televisivas transmitir en vivo tal acción contra los combatientes, mientras los borregos del dictador se jactaban y cantaban victoria, sin saber que el poeta y audaz Leonel Rugama daría una respuesta que escucharía toda Nicaragua a través de los televisores:

“¡QUE SE RINDA TU MADRE!”

La frase se volvió inmortal, y aunque ese día cayeron en combate tres grandes guerrilleros, se recuerda y conmemora al día de hoy su gesta heroica, de aquellos que murieron luchando por la dignidad de nuestra patria.