Detalles del Momento: Donde serán capaces de llegar

Ya este 2020 gracias a Dios está por terminar y digo gracias Dios porque por esta pandemia francamente no dan ganas de recordar que existió este año en el que el mundo se replegó o se encogió tanto que no tenemos una idea cierta del cómo vayamos a enfrentar nuestro futuro en el caso que podamos sobrevivir.

Se detuvo tanto el mundo que este año se está yendo virgen porque no lo usamos, porque se paralizó y no produjo más que enfermedades que se potenciaron por la peste y con ellas muertes que por supuesto generaron miedo a relacionarnos como siempre lo hicimos y ahora desde el aislamiento, unos más radicales que otros, extrañamos visitar a nuestros seres queridos, a compartir en familia, a darnos un abrazo, un beso, a socializar, a disfrutar en un restaurante, a ir al cine, a un centro comercial, a una fiesta, a pasear al interior de tu propia nación, pues si de viajar a otro país se trata ni hablar, pues toda la aviación comercial está en tierra y los aeropuertos solo abiertos para despachos de carga.

Ahora nos avergonzamos de todo lo malo que dijimos de los años anteriores a este 2020 porque sin que nadie lo sospechara nos cambió la vida a todos, y para mal, porque nada volverá a ser igual que antes y lo que nos corresponde es abrazarnos a lo que nunca debemos de dejar ir y esa es la esperanza de seguir adelante, de tomar nuestros despojos y reconstruirnos sin dejar vencernos y el primer paso hacia ello es tomar conciencia que en gran medida esta peste que ha golpeado al mundo, como si se tratara de un meteoro gigante que nos pegó de frente, es que nosotros, la misma humanidad, hemos sido la sondaleza con la que nos hemos ahorcado.

Nosotros, Nicaragua, somos un país que no se sometió a la autodestrucción que el pánico indujo en otras naciones. La pandemia nos ha golpeado sí, pero gracias a la sabiduría con que ha sido enfrentada, de una manera mucho menor que a otros países, pero nos ha afectado, porque nuestra empobrecida economía se contrajo y nos hizo volver a retroceder en lo que habíamos avanzado para recuperar el daño que las miserias humanas nos causaron en el 2018.

La humanidad entera ha estado a la expectativa todos los días, desde que el enemigo invisible atacó, independientemente de qué país o de qué talentos la produzcan, de una vacuna efectiva que nos inmunice y se aplique desde una voluntad que salve vidas y no como un vulgar y mezquino negocio porque de ser así entonces la humanidad estaría expuesta a la extinción porque los pobres que son los más no tendrían con qué comprarla.

El descubrimiento, el registro o patente de la vacuna, desde que descubrimos en el COVID-19 una realidad mortal, ha sido una competencia entre China, Estados Unidos, Rusia y otros países por anunciarla en tanto la Organización Mundial de la Salud con cautela ha venido advirtiendo que esto no será posible hasta comienzos, probablemente, del 2021 lo que me imagino es una conclusión que indica que debe ser certificada por la O.M.S como parte de un protocolo que de luz verde a producirla masivamente a fin de facilitar su acceso a la humanidad.

Esta peste no distingue ni entre política ni entre ideología porque ataca a todos los pensamientos existentes. No importa que seas blanco, rojo, verde, anaranjado o arco iris para el que lo prefiera, el COVID 19 te puede matar y todos estamos expuestos. Gracias a Dios los nicaragüenses, que vivimos aquí, tenemos, por nuestro sistema de salud, más probabilidades de recuperarnos que de fallecer, pero aun así somos parte del mismo mundo que espera la vacuna más efectiva.

La semana pasada el presidente de Rusia, Vladimir Putin, anunció que su país produjo la vacuna desarrollada por el Instituto Gamaleya Sputnik V llamada así como un recuerdo jubiloso de la entonces Unión Soviética que puso en órbita en octubre de 1957, el primer satélite en la historia de la humanidad y eligió llamarlo Sputnik.

La reacción mediática de lo que siempre se denominó como occidente al anunció del descubrimiento de vacuna Rusa ha sido la descalificación porque el imperio norteamericano que es el que induce y promueve la campaña contra el Sputnik no concibe que haya sido Rusia y no ellos la que diera ese primer gran salto que más allá de las consideraciones políticas de la propia Casa Blanca y sus satélites, la humanidad entera recibe con esperanza.

Aquí en Nicaragua los que han sido eternamente los lame botas del imperio, ya sin ningún tipo de vergüenza, porque no la conocen o nunca la tuvieron, se lanzaron contra la vacuna, no solo porque es Rusia quien la produce sino porque, y es lo que más les duele, nuestro país, bendito por la gracia de Dios, perfectamente podría producir la vacuna rusa en el Instituto Latinoamericano de Biotecnología Mechnikov, que con sede en Managua goza de una planta de primer mundo que no tiene nada que envidiar a cualquiera en otras partes del mundo y que tiene la capacidad de suplir millones y millones de dosis no solo para nuestra región, sino que para todo el continente americano y para el imperio mismo si lo quisiere.

En las mentiras consuetudinarias de los medios mercenarios que ya conocemos, por supuesto sin tener la menor idea de lo que descalifican, porque su interés es única y exclusivamente, hacer politiquería y de la más barata, han dicho que por ser Rusa la vacuna no sirve y ya surgieron los vacunólogos que saben más que los científicos y genios rusos que la procesaron, la probaron y finalmente la produjeron sugiriendo que hasta causa trastornos hormonales como que sí aquellos que siendo ellos son ellas o aquellas que siendo ellas y son ellos, tengan más terror a volver a su género original, que ha recibir felizmente la inmunización contra la peste.

Yo no se hasta donde estas miserias humanas, aunque se enchichen por lo que les digo, van a ser capaces de llegar. Mi indignación no es porque sean efectivos en las estupideces que constantemente hacen, sino porque el país no merece tener tanta concentración de odio en individuos que insisten en ser algo peor que el mismo COVID-19.

Estas miserias humanas viven parásitamente pegadas a cada tragedia o afectación por la que pueda sufrir el país. Es decir son oportunistas profesionales, son bichos cuya única aspiración es ver derrotado al país, no a los que gobiernan, no ha Daniel Ortega, no al Frente Sandinista, sino a Nicaragua, para después lanzarse sobre ella para ver con qué despojo se quedan y son tan faltos de inteligencia y de sentido común que no les pasa por la cabeza que eso jamás se lo vamos a permitir porque somos muchísimos más los que amamos realmente a esta tierra y hacemos de la sabiduría el fundamento de la razón, que esas “piccole minuzie” que desgraciadamente la habitan porque no actúan como nicaragüenses sino que piensan y machacan en ingles para agradar a su amo imperial, el mismo que nos agrade, sí, pero que nos hace, frente a su ofensa, más grandes, más dignos, más patriotas.

Nadie se extrañe que un día estos los descerebrados nos den los buenos días diciéndonos, solo para sembrar el terror, aunque sea ridículo, que Daniel Ortega confiscó el lago de Managua, aunque ya una vez un poetastro que jugó a ser candidato a alcalde de Managua, y que como gran celebridad está en las filas del oposicionismo, haya dicho que lo mandaría a adoquinar o que igual nos digan que sin previo aviso el presidente, inconsultamente, trasladó el Momotombo a la Costa Atlántica o cualquier otra estupidez que nutra cada mentira, difamación o calumnia que inventan para desanimarnos o para crear las condiciones que reediten el fallido golpe de estado de 2018.

Ahora el turno le llegó a la vacuna rusa Sputnik V y en ves de alegrarse porque hay un rayo de esperanza para fortalecer la lucha contra la peste entonces hipócritamente la cuestionan, porque eso sí, a la hora de que el Instituto Latinoamericano de Biotecnología Mechnikov, de Managua, Nicaragua, lo empiece a producir ahí los van a ver, en primera fila para vacunarse antes que los demás porque a estas miserias humanas, aunque no sirvan para nada, quieren ser siempre los primeros en todo. Si de un bautizo se trata, ellos quieren ser los niños, si es un casamiento ellos quieren ser los novios y son tan, pero tan acémilas que si de un velorio se trata ellos quieren ser los muertos.

QUE DIOS BENDIGA A NICARAGUA.