Feligreses celebran la tradicional «Lavada de la Plata» en honor a la Virgen del Trono

Miles de católicos nicaragüenses participaron en la tradicional lavada de la plata y oro de la imagen de la Santísima Inmaculada Concepción de María, en la Basílica Menor de Nuestra Señora del Trono en El Viejo, Chinandega. 

Lavar los tesoros que tiene la Virgen Patrona de Nicaragua, es el pacto de los milagros concedidos. Los promesantes con algodón en sus manos limpian los objetos y al mismo tiempo hacen sus oraciones donde piden nuevos favores a la Virgen. Esta es la tradición de Lavada de la Plata que simboliza la limpieza de nuestras almas ante Dios.

En esta ocasión, la santa eucaristía fue presidida por el obispo Sócrates René Sándigo y todo el clero de la Arquidiócesis de León y Chinandega.

Luego de concluido la misa, la Virgen del Trono fue bajada de su nicho para que el pueblo la pudiera sentir más cerca; y luego cumplir la promesa de hacer el lavado de la plata.

«Esto para mi tiene un sentido espiritual porque venir a limpiar el tesoro de la virgen es venir a limpiar mi corazón y mi alma, y así como queda reluciente la plata así queda mi corazón«, dijo la señora Verónica Jiménez que llegó desde Granada.

Entre las reliquias u objetos de plata que son «lavados» por los feligreses están candelabros, vasos, cáliz, copones, collares y muchos otros.

«Todos los años venimos porque es una tradición de muchos años trasmitida de generación a generación; la mamá de mi mamá lo hacía, mi mamá también y ahora lo hago yo cada año y le inculcó a mis hijos.» dijo Ana Fernández.