Opinión
marzo 14, 2019

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Hay que ir a la Reconciliación

El día de hoy, jueves 14 de Marzo, Moisés Absalón Pastora realizó una intervención especial durante su segmento editorial, donde señalaba la importancia de la reconciliación entre las familias nicaragüenses, que hoy más que nunca, debe encontrar el camino hacia la paz y la comprensión:
“No debemos obviar que el mayor de los daños, más que lo económico, más que las muertes que nos duelen a todos, ha sido la enorme distancia que hoy separa a la familia, de padres e hijos, de tíos y sobrinos, de hermanos y primos, porque lamentablemente hay quienes creen que el amor se da, que existen en tanto pienses igual que yo y eso es realmente triste.
Aunque la guerra termine siempre en una negociación de paz, esta se mantiene activa y latente a través de la división familiar. Hoy nuevamente vemos a padres lanzados contra sus hijos, independientemente de la verdad que asista a los bandos, los unos y los otros creen tener la certeza absoluta de los acontecimientos, cada quien se atrinchera en su propia irracionalidad.
El amor filial no puede ser determinado jamás por la preferencia política. Un país concentra su verdadera riqueza en los seres humanos que tenga como ciudadanos, porque los mejores y principales gobiernos se practican en las familias, y de ahí que los temas como democracia y tolerancia, libertad y respeto, amor y comprensión, son fundamentos que nos conllevan a ser los nicaragüenses que todos deberíamos ser.
Yo debo respeto a mis abuelos, a mis padres, a mis tíos, a mis hermanos y a mis primos, pero yo tengo al final mi propio pensamiento. Dios me dio libre albedrío para discernir y puedo estar o no equivocado. Podré escuchar un consejo y lo agradeceré, porque la base de la libertad es el respeto.
Libertad es quien soy y no lo que los demás esperan que yo sea, pensar lo que pienso y no lo que esperan que yo sienta, correr los riesgos que yo decida correr, salir al mundo. Tenemos don y derecho a la libertad, todo lo que pasa es el fruto de mi elección.
No podemos permitir que el odio siga corrompiendo a la familia. Nicaragua es una, es la patria de todos. Hasta antes del 18 de abril, este país se perfilaba hacia sitiales que solo generaban envidia a nuestros vecinos y hoy están felices porque el odio y la división nos han hecho retroceder.
Desde la familia debemos tener conciencia para determinar que la clave de nuestro resurgimiento es la reconciliación. Para llegar a ella debemos conquistar plenamente la paz, la estabilidad y la seguridad para luego retomar el camino que nos conduzca al diálogo sincero. Es por eso que debemos fomentar el encuentro sensato, porque quien sufre es la familia.
La amargura y el resentimiento son dañinos para la salud, es la amargura de nuestro orgullo lo que nos impide perdonar a los demás. Recuerda que perdonar no es una opción, es esencial. Debemos estar dispuestos a seguir perdonando todas las injusticias.”
La intervención terminó con la frase de cierre “Que Dios bendiga a Nicaragua”, y el programa continuó con la temática del día.