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abril 9, 2019

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Sincretismo ancestral en Japón

“Te lavas la mano derecha después la izquierda, te enjuagas la boca y luego lavas la cuchara” me explicó una de las compañeras panameñas que eran parte del Programa Juntos Japón 2019. Me quité mis gruesos guantes y procedí a realizar la purificación corporal con agua, increíblemente fría, pero lo hice.

 

 

Esto es el inicio del ritual de purificación que se debe cumplir cuando visitas algunos templos en Japón. La purificación espiritual viene después, con solo entrar a estos templos se siente una paz inexplicable y te llenas de esa cultura ancestral que desprende cada espacio de los santuarios y templos.

 

En Japón, la mayoría de la población profesa la religión sintoísta o budista, incluso hay quienes se declaran pertenecientes a ambas religiones. A lo largo y ancho del país existen esos maravillosos santuarios con sus altas y perfectas pagodas, los pabellones llenos de historia, y las múltiples deidades en las que confían los japoneses.

 

 

La lámpara de papel más grande de Japón cuelga de la puerta de entrada del templo Senso-ji. Esta inmensa e impresionante entrada tiene incluso su propio nombre: Kaminarimon, que significa “puerta del trueno”.

 

 

 

Para llegar a este templo se recorre la calle comercial nakamise-dori, en esta se encuentran innumerables objetos de artesanía japonesa y souvenirs.

 

 

 

Durante el programa Juntos Japón 2019 visitamos el Templo Naritasan Shinshouji en Narita, el Templo Senso-ji en Tokyo, el Santuario Sintoísta Itsukushima en la Isla Miyajima-guchi de la prefectura de Hiroshima y el Templo Kiyozumi-dera en Kyoto.

 

 

Cada templo y santuario con identidad propia, pero con un fin común: brindar confianza y fortalecer la fe de los japoneses en un futuro próspero. Yo, probé mi suerte con los números japoneses y les comentó que, según el resultado, me irá bien en este año con una nueva casa, matrimonio o puesto laboral en mi trabajo, -jajaja- ojalá sea así.