40/19: Con el deber de cantar, de luchar y seguir venciendo

La compañera Rosario Murillo, vicepresidente de la República evocó las emociones y sentimientos encontrados que provoca este mes de julio que avanzamos hacia la conmemoración del 40 Aniversario de la Revolución Popular Sandinista el próximo 19 de julio.

“Digo encontrados, porque en estos días nos ha dado a pensar, sentir, evocar, invocar a los que nos hacen falta, a los que a lo largo del camino nos han regado, abonado con su entrega. Regado, abonado, para que florezcamos como florecimos hoy, con el deber de cantar, con el deber de luchar, con el deber de seguir venciendo”, subrayó la compañera Rosario.

Dijo que por eso cada día, con sentimientos encontrados, lo primero es dar gracias a Dios por estos 40/19, “por estos 40 julios victoriosos, julios, como Julio Buitrago, en julio cayó, pero no cayó, sembró Julio su semilla de liberación. Tantos julios victoriosos abonándonos a que la patria que es de todos sea cada vez más libre, porque trabajemos duro todos los que aquí nacimos y vivimos para reforzar, fortalecer las libertades de la paz y la justicia”.

No obstante, hizo énfasis en una libertad desde la paz, la dignidad y la justicia, “invocamos a Dios todos los días, clamamos al Dios de justicia todos los días, al Dios de misericordia, al Dios que escucha nuestras oraciones”.

La compañera Rosario dio lectura al pasaje de Salmos 4 de la Biblia.

Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia?,
¿Hasta cuando amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira?
Sabed, pues, que Jehová ha escogido al piadoso para sí;
Jehová oirá cuando yo a él clamare.
Temblad, y no pequéis;
Meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama, y callad.

“Esta es una oración, vespertina de tarde-noche, de confianza en Dios”, subrayó la compañera Rosario y continuó dando lectura al Salmos 4:

Ofreced sacrificios de justicia,
Y confiad en Jehová.
Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien?
Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.
Tú diste alegría a mi corazón
En paz me acostaré, y asimismo dormiré;
Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.

La compañera Rosario Murillo dijo que nuestro país avanza “con confianza plena en nuestro señor, en el Dios de justicia, en el Dios de misericordia, en el Dios que nos hace crecer alas en momentos de dificultad, en el Dios que escucha nuestro clamor, clamor de paz, clamor de cariño, clamor de familia porque somos una gran familia, clamor de unidad nicaragüense por el bien común, clamor, clamor, clamor”, enfatizó.

Pastor Jorge Raschke visita Nicaragua

Y precisamente en clamor de paz anunció que ha regresado a nuestra Nicaragua el querido hermano, Pastor Jorge Raschke, quien ha llegado acompañado de toda su familia, de su esposa Belén, hijo Jorge Isaac, su colaborador, el hermano Francisco Nieto, “ha llegado el clamor de paz, de unidad, paz y bien, para las familias nicaragüenses”.

“Estuvo con nosotros el año pasado, nos acompañó en momentos durísimos, difíciles y nos alentó con su visión profética, con sus oraciones y hoy le recibimos con alegría y agradecimiento y mañana por la tarde (sábado 13 de julio) en la Plaza de la Revolución va a realizar su oración en clamor a Dios para que Nicaragua continúe fortaleciendo el cariño y la paz”dijo.

Agradecemos profundamente al Pastor Jorge Raschke por esta nueva visita que nos alienta, que nos compaña, nos estimula a continuar avanzando en estas sendas de confianza y en fe en Dios, pueblo devoto, pueblo creyente, pueblo de fe y esperanza. ¡Gracias pastor Raschke por estar nuevamente con nosotros”, agregó.

La compañera Rosario Murillo también dio lectura al pasaje de Salmos 5 de la Biblia.

Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad;
El malo no habitará junto a ti.
Los insensatos no estarán delante de tus ojos;
Aborreces a todos los que hacen iniquidad.
Destruirás a los que hablan mentira;
Al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová.
Mas yo por la abundancia de tu misericordia entraré en tu casa;
Adoraré hacia tu santo templo en tu temor.

“Esperanza, esperanza y esperanza, fe confianza. Nuestro pueblo, un pueblo de fe, un pueblo de esperanza y un pueblo que confía en ese Dios de justicia, de misericordia, el Dios que escucha nuestras oraciones y nos bendice con cariño, trabajo y paz”, finalizó.