Detalles del Momento: Perspectivas del 2021

la ley es dura, pero es la ley, detalles del momento

Sabemos de dónde venimos y hemos dibujado una idea del sitio donde queremos estar. Nuestra experiencia en el año que pasó impone al sentido común dejar ir a un viaje sin retorno al 2020 que fue pandémico y huracanado, al 2019 de agresiones cobardes del imperio contra la patria y ya no digamos el 2018 que fue el del sanguinario y criminal fallido golpe de estado.

El hoy es el 2021, es el presente, es lo que vivimos, es nuestro momento y aunque no tenemos una bola mágica de cristal que nos manifieste el futuro sí obviamente por la suerte trágica de los últimos tres años nos preguntamos qué tal nos irá en éste 2021 que viene con el añadido de ser un año electoral en el que usted y yo seremos piezas determinantes en el tablero del ajedrez político y ciudadano que tenemos que jugar porque Nicaragua nos está demandando acciones y decisiones fundamentales en beneficio de su propio futuro.

Quiero expresar que mis perspectivas sobre este 2021 son más que optimistas porque arrancamos mucho mejor de cuando recibimos el 19 y el 20 porque ambos venían impactados sicológica y económicamente por el fallido golpe de estado y para enfrentar esa realidad aquí se tuvo que responder con sabiduría e inteligencia, con tolerancia y paciencia, antes que recurrir al mismo lenguaje de odio y violencia de quienes ahora, ante su consumado fracaso y derrota, vienen por la ruta de la deslegitimación electoral porque saben que en Noviembre de este año serán aplastados y extinguidos.

En este 2021 damos el primer paso sabiendo que habitamos un país sin crisis, estable y fortalecido institucionalmente, todo ello representa un conjunto de factores, pero creo que el fundamental es la fe, es la persistencia todos los días, como esa gotita de agua que de tanto caer sobre la roca al fin la parte. Aquí amigos el hablar de amor, de esperanza, de construir, de ir adelante, de invocar en todo momento a Dios y de actuar en función de los valores de la humanidad dio sus frutos porque convenció desde la acción a los que no creían que el odio y el mal están al otro lado.

A mí me llena en lo personal escuchar hablar a una persona de Dios, de Jesús de Nazaret y de todo ese mensaje divino del amor, primero porque la espiritualidad es el fundamento de mi formación, lo que por supuesto nada tiene que ver con las religiones creadas por el hombre. Cuando alguien se hace escuchar hablando con el alma y el corazón de temas espirituales uno se conecta con lo positivo y ser positivo es tener un arma poderosa que te confiere una enorme ventaja contra aquellos que todo lo ven negro, que vociferan en vez de hablar, que imponen en vez de convencer y que odian en ves de amar y esa actitud negativa, de parte de esos malos nicaragüenses, por muy pocos que sean, es en realidad la tumba para sus pretensiones porque el buen hijo de este país, que luchó tanto por la paz que ahora tiene, lo único que desea es su bienestar, es su tranquilidad, es tejer con el esfuerzo de su trabajo el hogar digno que siempre quiso para su familia y eso no se lo va a dar jamás ni el odio, ni la violencia, ni la mentira que representan aquellos que por haber nacido en cuna de oro no saben el valor que tiene la libertad, pero sí saben desde su comodidad pagar para que la ignorancia destruya al país.

Por la coraza espiritual con la que la inmensa mayoría de los nicaragüenses recibimos este 2021 podemos decir que somos ahora un pueblo sobreviviente, un Milagro de Dios, por ser de los países menos afectados por la pandemia, ese monstruo que se nos llevó a madres, padres, hermanos, tíos, primos, amigos, vecinos y compañeros de trabajo, que fueron las sillas vacías en nuestras casas en la pasada navidad, pero que ahora tendremos con qué combatirla, no solo porque estaremos en capacidad de adquirir la vacuna -ya tenemos los fondos- sino de producirla en nuestro país, desde nuestro propio laboratorio, convirtiéndonos así en una de las pocas naciones en el continente con la capacidad de hacerla y exportarla, lo que es una bendición añadida, y eso implica que con salud estaremos en mucho mejor disposición de potencializar las cosas buenas que somos capaces de hacer, pero eso también gracias al sistema de salud que tenemos que la O.M.S y la O.P.S reconocen como un extraordinario Plus en Nicaragua y del que están lejos países poderosamente económicos que aun no han sido capaces de controlar sus brotes y rebrotes a pesar de las medidas extremas que tomaron para combatir la peste.

El 2021 será la plataforma hacia un nuevo despegue económico. Venimos de enfrentar con responsabilidad, sabiduría, pragmatismo y talento tres años nefastos llevados a ese abismo por la infamia de quienes en noviembre próximo van a ser especies animales extintas de la sociedad política de Nicaragua. Por mucho que el odio lo intentó no pudo hundir, más allá de lo que lograron en 2018, le economía del país.

La miseria humana por más que intentó desestimular a los agentes económicos del país como los agricultores, ganaderos, industriales y comerciantes para que desatendieran sus intereses empresariales para sustituirlos por los políticos; por más que pidieron a gritos agresiones contra el pueblo; por más que enviaron a los organismos financieros internacionales peticiones para que no nos concedieran préstamos; por más que mintieron sobre el estado real de nuestra economía y finanzas a través de medios terroristas de comunicación, no pudieron evitar que el Banco Mundial, el BCIE, el BID y el FMI no solo abrieran sus carteras de apoyo a Nicaragua, sino que reconocieron nuestra economía macroeconómicamente bien manejada, bien ejecutada y con una clara tendencia al crecimiento, lo que para el pueblo es una nota jubilosa, pero para el golpismo es una patada al hígado, es una tragedia porque para esta gente en tanto sus riquezas les permitan estar bien no importa que los demás estén mal.

Al 2021 lo recibimos infraestructuralmente con todos los referentes rotos y superados con más del 100% de lo que históricamente todos los gobiernos que antecedieron a este hicieron en materia de carretera, hospitales, escuelas, comunicaciones, caminos de penetración, instalaciones deportivas, la integración del atlántico con el pacífico, puertos, potabilización de agua, energización de todo el país y otros aspectos que son la evidencia de que Nicaragua no detuvo su marcha a pesar del terrorismo que nos quiso descarrilar en el 2018, 2019 y 2020 por muy estúpidas que hayan sido sus sueños de opio por crear condiciones para otro golpe de estado que ahora está conjurado porque lo mejor está por venir.

Hoy por hoy Nicaragua arranca este 2021 con una cartera de préstamos aprobados de carácter concesional cercanos a los 1700 millones de dólares, que a la par del Presupuesto General de la República y de las ayudas internacionales para ayudar a los damnificados y a la reconstrucción del devastado Caribe Norte por el IOTA, nos representa toda una agenda de inversión que como popularmente se dice le suma el mambo sin que se detengan, por el contrario se van a estimular, los más de cuarenta programas sociales que asisten a la población en general sin distingo de colores políticos.

Pero eso no es todo en este 2021 tenemos un año electoral y desde el punto de vista político, por tener calificaciones altísimas en la respuesta social al necesitado desde el desarrollo que tiene el país, gracias a una administración económica bien manejada que ha generado progreso por todo el territorio nacional, por supuesto que con el concurso de actores patrióticos, es que hoy tenemos un pueblo organizado que se sabe mejor que nunca y que apoya al actual partido de gobierno y al líder que lo conduce no por la bonita cara de nadie sino porque tiene una conciencia clara de quien o quienes han hecho de verdad por el desamparado, por la defensa de la soberanía nacional y por la democracia.

El Frente Sandinista de Liberación Nacional, a la cabeza de la Alianza Unida Nicaragua Triunfa luce imbatible pero también está consciente que su verdadero enemigo está afuera y no lo subestima porque es el enemigo de la humanidad que habiendo encontrado siempre sirvientes nacionales en cada uno de los países que quiere poseer ha terminado destruyendo naciones y los ejemplos sobran.

Por lo anteriormente expuesto es que no debemos permitirnos, de ninguna manera, en ningún momento bajar la guardia por muy fortalecida que esté la organización, por muy aceptado que esté el mensaje, por mucha aceptación que tenga nuestro proyecto en el pueblo. Si la fuerza nos ataca que sea nuestra razón quien nos defienda y de una manera tan clara que las miserias humanas que con toda seguridad van a descalificar o deslegitimar las elecciones sepan que si realmente quieren el poder lo que tienen que hacer es plantear una propuesta mejor a la del partido de gobierno, deben organizarse y ver como salen de ese estercolero en el que habitan porque de otra manera no podrán. Se acabaron esos tiempos en que, por un golpe de estado, una intervención o invasión del enemigo de la humanidad se obtenía el poder como una concesión a cambio de regalar el país.

En conclusión el 2021 pinta radiante para Nicaragua y aunque las elecciones son las únicas que atrasan porque el mundo ha reconocido que aquí no hay otro tren más que el que pita, sigamos remontando la escarpada y no nos creamos que hemos vencido sino que trabajamos para hacerlo y que lo hacemos para barrer, para callar el pico a la necedad que no quiere la paz y el progreso para la nación.

QUE DIOS BENDIGA A NICARAGUA.