«No podrán contra nosotros»: Presidente del Parlamento de Nicaragua denuncia plan golpista de EEUU

«No pudieron ni podrán con nosotros». Así lo manifestó en entrevista exclusiva con Sputnik el presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua, Gustavo Porras, ante la creciente presión sobre la nación centroamericana, donde medidas como sanciones de EEUU están apoyadas con una campaña mediática «sin precedentes».
Una escalada que tiene que ver con los comicios generales del próximo 7 de noviembre en las que se elegirá presidente y se renovará el Parlamento Nacional, además de votarse por diputados al Parlamento Centroamericano.
En este contexto, se acusa al Gobierno nicaragüense de desatar una cacería contra la oposición, instándose a que se libere a los precandidatos presidenciales detenidos. EEUU exige que ello se haga «inmediatamente», insistiendo que, en caso contrario, no serán unas elecciones «libres» ni «justas». Una postura que asumieron también varios organismos, entre ellos la Organización de los Estados Americanos [OEA].
«A estos señores no se les ha detenido por precandidatos, no se les ha detenido por periodistas: a todos ellos y ellas se les detiene por violación de leyes de nuestro país», señaló Porras, al indicar que «el nivel de libertad que hay» en Nicaragua le permite a «cualquiera» declararse candidato, y «si tiene una infracción de tránsito y le ponen una multa entonces, los medios corporativos dicen que multaron a precandidato», mientras que en realidad se trata de una sanción aplicada «a un ciudadano que violó la ley».
Según Porras, los precandidatos detenidos «son señores que tuvieron una participación activa en el intento fallido del golpe de Estado de 2018» en Nicaragua, participando en su «planificación» y la «preparación de las condiciones» para que se diera. Algo que planeaban volver a intentar «en noviembre del presente año», para lo cual contaban con el «financiamiento» de unas ONG contraladas por EEUU.
«De tal forma de que aquí lo que hay es una instalación de una mentira permanente de que estos son angelitos que no hacen ningún daño: no, estos son responsables de la destrucción y de la muerte de centenares de nicaragüenses. Incluso algunos de ellos participaron directamente en crímenes atroces contra nuestros compañeros. Entonces, la investigación nos ha llevado a descubrir delitos como lavado de dinero, así como que actúan como agentes extranjeros que lo que trataron de imponer, o que hicieron contra el pueblo nicaragüense, es el terrorismo. Los podemos catalogar a todas luces como traidores de la patria», manifestó Porras.
Apuntó que el «propio» EEUU «tiene el delito establecido de traición a la patria, así como también tiene leyes para agentes extranjeros», donde los castigos que se establecen son «muchísimo más fuertes» que la legislación nicaragüense.
Consultado sobre las causas del permanente acoso por parte de EEUU, Porras resaltó que Nicaragua tiene varios ‘pecados’, entre ellos –siendo «un pequeño país en el continente americano», el haber derrotado en reiteradas ocasiones al «imperialismo norteamericano», «un elemento que le da un toque casi personal a los halcones de la política estadounidense».
Unos halcones que tampoco pueden «sentirse satisfechos» si no logran «doblegar a un pueblo con dignidad, batallador, que no se rinde ante las dificultades», como es el de Nicaragua.
También enfatizó «la ubicación geopolítica» del país centroamericano, «con las posibilidades reales de unir el océano Pacífico con el Atlántico a través del Mar Caribe», lo cual «despierta las ambiciones» de EEUU.
Por último, subrayó que el principal ‘pecado’ de Nicaragua es que «da un mal ejemplo –según la visión torpe de EEUU– para los países de la región». Y es que no sólo ha logrado «derrotar el intervencionismo extranjero», sino que también «encontrar una senda de un modelo de desarrollo propio que tenga como base la autodeterminación, la soberanía nacional y la independencia».
Un modelo que demostró su viabilidad, permitiendo al país tener «10 años de crecimiento continuo con un promedio anual de 5,1%», razón por la cual se intentó el golpe de Estado en 2018, aseveró Porras, al citar entre las muestras de la eficiencia del modelo nicaragüense, el éxito en la lucha contra la pandemia del COVID-19.
«Nunca hubo el peligro de que nuestros hospitales, nuestros servicios de salud se vieran rebasados: siempre hubo atención y se multiplicaron las camas dedicadas a atender a personas con el COVID- 19. Se multiplicaron las facilidades para el uso de cuidados intensivos y de unidades de terapia ventilatoria. Es decir, aquí no tuvimos nunca una posibilidad de un colapso en ninguna unidad de salud», recalcó.
En este último contexto, agradeció la «solidaridad» y la «cooperación» que está dando Rusia, donde Nicaragua ha recibido esta semana un nuevo cargamento de dosis de la vacuna anticoronavirus Sputnik V.
«Para nosotros es importante la amistad del pueblo ruso, con toda su historia, con todo su ejemplo; eso nos da la seguridad de que no estamos solos: tenemos a nuestros hermanos de América Latina, a nuestros hermanos tan fuertes como la Federación de Rusia, y valoramos esa solidaridad y esa cooperación en forma muy especial», expresó Porras.