Ir a China a cantar es el deseo de integrantes del Coro Estudiantil de Nicaragua

El Coro Estudiantil del Teatro Nacional Rubén Darío de Nicaragua cantó las estrofas de una canción familiar china que contiene las líneas «la estrella roja brilla intensamente, la estrella roja calienta el corazón», durante una actividad realizada para festejar los 100 días de la reanudación de las relaciones diplomáticas entre China y Nicaragua.

El grupo, integrado por 80 alumnos de escuela primaria de todo el país, interpretó en chino dos conocidas y perdurables canciones chinas, «Estrella roja brillante» y «Cantar la patria» con el acompañamiento de la orquesta sinfónica

Para los muchachos, que no hablan chino, aprender a cantar canciones chinas en tan solo una semana e interpretarlas en el escenario fue sin duda un gran reto.

Allison Valeria Melara, de 13 años, que se unió al coro hace 3 años, relató que «le resultó un poco difícil al principio» por su desconocimiento del mandarín. «Pero ya cuando practicas, practicas y practicas, te vas agarrando el ritmo, y te la sabes de memoria», explicó.

Con incesantes esfuerzos, Melara no volvió a sentirse nerviosa para cantar canciones chinas, dominó perfectamente la compleja pronunciación de estas dos canciones y se enamoró de ellas.

A Leslie Karol Rodríguez, una muchacha de 12 años que se unió al Coro Estudiantil hace 3 meses, también le gustan las dos nuevas canciones en chino.

«La verdad fue una experiencia muy maravillosa», resaltó. Para ella, fue muy difícil también al principio interpretar las canciones, pero a través de incesantes prácticas y ensayos, ella y sus compañeros lograron pronunciarlas bien, cantarlas bien, encontrar lo bonito de las tonadas y desean aprender a cantar más canciones chinas.

En la presentación especial del coro celebrada el pasado marzo, los muchachos del Coro Estudiantil no solo completaron con todo éxito la interpretación, sino que también mostraron toda su energía y dedicación. Su nivel de canto de estas dos canciones fue altamente encomiado por sus instructores.

La coordinadora académica de coros y orquestas estudiantiles, Ericka Seygas, estaba sorprendida de lo rápido que los estudiantes aprendieron a cantar las melodías chinas. «Yo diría que es un cien puntos por su actuación, un cien por la complejidad del idioma», subrayó.

«Entonces en un principio fue un gran reto, pero ya luego cuando empezamos a realizar los ensayos, nos dimos cuenta de que los niños pudieron realizar la actividad con mucho empeño, con mucho cariño y salió bastante bien», indicó.

También, puedes ver: Nicaragua: Mirador de Catarina una alternativa turística

Edith Aburto, maestra e instructora del Coro Estudiantil, se sintió muy feliz al saber que la agrupación había sido invitada a participar en el evento.

«Yo digo que los niños son una esponjita, una esponjita que absorben rápido lo que nosotros los instructores les enseñamos a ellos», apuntó la maestra.

Encontró que todos los integrantes del coro están muy emocionados y entusiasmados gracias al aprendizaje de cantar estas dos canciones, porque «ellos quieren aprender, para así cantar mejor, interpretar mejor y pronunciar mejor el chino».

El 10 de diciembre del año pasado, China y Nicaragua firmaron un comunicado conjunto en la ciudad china de Tianjin para reanudar sus relaciones diplomáticas.

Desde entonces, los lazos bilaterales entre ambos países se han desarrollado rápidamente y la cooperación pragmática en distinto ámbitos sigue expandiéndose.

En la celebración de los 100 días de la reanudación de las relaciones diplomáticas entre China y Nicaragua, el consejero de la Embajada china en Nicaragua, Yu Bo, expresó su beneplácito por la actividad cultural y los adelantos diplomáticos.

Manifestó su convicción de que el canto de los «pequeños diplomáticos» de la amistad China-Nicaragua inspirará a amigos de todo ámbito de ambas partes para cuidar de las relaciones bilaterales, para echar raíces, florecer, dar frutos y beneficiar mejor a los dos países y pueblos.

El ministro de Relaciones Exteriores nicaragüense, Denis Moncada, consideró que el canto del Coro Estudiantil no solo contenía buenos deseos para las relaciones bilaterales, sino que también cantaba la voz de la paz y la amistad.

Con la ayuda de esta experiencia de cantar canciones chinas, se les ha incentivado a Melara y Rodríguez el interés en China.

«Cuando termine la pandemia de COVID-19, desearía viajar a China», dijo Melara. Rodríguez, por su parte, declaró que le «gustaría aprender el idioma y cantar más fluido». «También me gustaría ir a China para conocer otra cultura», abundó.

Las dos coinciden en que podrán cantar algún día sus canciones chinas favoritas a amigos chinos en el país asiático.