Tras un fin de semana marcado por una fuerte tensión y hechos de violencia, el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, decretó el domingo el estado de sitio en el país.
En las últimas 48 horas, ocho agentes policiales han sido asesinados y se han registrado varios motines en distintas cárceles, donde decenas de personas fueron tomadas como rehenes.
#CadenaNacional Los criminales están de rodillas ante un Gobierno fuerte que cumple y hace cumplir la ley. https://t.co/xyrjj2E5Y7
— Bernardo Arévalo (@BArevalodeLeon) January 19, 2026
Ante esta situación, el Gobierno declaró tres días de luto nacional y suspendió las clases este lunes como una medida preventiva.
Motines simultáneos y represalias contra Policías
Miembros del grupo de crimen organizado Barrio 18 protagonizaron el sábado motines simultáneos en tres centros penitenciarios. Sin embargo, la violencia no se limitó a las cárceles, sino que se extendió a las calles de la capital, Ciudad de Guatemala.
Las agresiones, dirigidas principalmente contra efectivos de la Policía Nacional Civil (PNC), dejaron un saldo de ocho agentes fallecidos y al menos una decena de heridos. En total, se registraron diez ataques simultáneos contra sedes de las fuerzas de seguridad en la capital y sus alrededores durante la madrugada del domingo.
Los atentados ocurrieron apenas minutos después de que la PNC difundiera fotografías y un video de la captura del máximo líder de la pandilla Mara Barrio 18, Aldo Duppie Ochoa, alias “El Lobo”.
Los operativos estratégicos en defensa de la población reportan la captura de 17 terroristas, rescate de rehenes y control en cárceles. pic.twitter.com/7LoU8WgX4o
— PNC de Guatemala (@PNCdeGuatemala) January 19, 2026
Esta ofensiva violenta desató una ola de temor en la población y profundizó la crisis de seguridad que enfrenta el Gobierno progresista del presidente Bernardo Arévalo, en el poder desde enero de 2024.
En un mensaje público, Arévalo afirmó que “los criminales están de rodillas ante un Estado fuerte que cumple y hace cumplir la ley”, al anunciar la instauración del estado de sitio. Asimismo, advirtió que las “estructuras político-criminales” que los respaldan también serán desarticuladas.
Según el mandatario, los hechos registrados en los últimos días constituyen una respuesta directa a las acciones del Gobierno para desmantelar las pandillas criminales: primero mediante motines y toma de rehenes en tres cárceles y, tras el fracaso de estas acciones y la recuperación del control por parte de las autoridades, con ataques “cobardes” contra la Policía Nacional en distintos puntos del país.









