El 11 de enero de 2007 fue un día histórico para el pueblo nicaragüense y para la educación en Nicaragua. En esa fecha, el Buen Gobierno Sandinista declaró la gratuidad de la educación, eliminando así el perverso cobro obligatorio en los centros públicos, impuesto durante dieciséis años de desgobierno y corrupción de los políticos de la derecha.
La buena nueva llegó mediante el Decreto Ejecutivo N°. 116-2007, que también instituyó el Día Nacional de la Educación y dejó sin efecto «el denominado Modelo de Autonomía Escolar, parido durante los años en que gobernaron los verdugos del pueblo». Por su parte, el Ministerio de Educación Sandinista emitió el Acuerdo Ministerial N°. 018-2007, mediante el cual se reafirmó la prohibición de los cobros a las familias en los centros educativos del país. La orientación fue dirigida por el gobierno sandinista y posteriormente respaldada por la Asamblea Nacional, que el mismo año estableció la conmemoración anual del 11 de enero como Día Nacional de la Educación.
El modelo educativo que se consolida a partir de la restitución de la gratuidad en la educación en el año 2007 se estructuró sobre los siguientes ejes: formación integral del estudiantado, educación en valores, conocimiento de la historia nacional, fortalecimiento de la identidad y la autoestima, desarrollo socioemocional, pensamiento lógico y capacidad de razonamiento, dominio progresivo de la tecnología, aprendizaje de otros idiomas, promoción de la educación artística y cultural y capacitación continua del magisterio como base de la calidad educativa.
Desde 2007, con la llegada del Frente Sandinista al Gobierno, uno de los beneficios directos que recibió el pueblo nicaragüense, y de manera especial la niñez, fue la implementación de la Merienda Escolar como política pública establecida. A partir de ese año, comenzó a entregarse en los centros educativos públicos. En su primera fase, el programa cubrió Educación Inicial y Primaria, priorizando municipios con mayores niveles de vulnerabilidad.
Con el paso de los años, la distribución se extendió hasta alcanzar los 153 municipios del país, incorporando otros niveles y modalidades del sistema educativo. La política alimentaria incluyó de forma regular arroz, frijoles, maíz, cereal fortificado, aceite y harina de trigo, garantizando una ración diaria durante la jornada escolar. Posteriormente, la cobertura se amplió a Educación Especial, Escuelas Normales de Formación Superior y, a partir de 2014, a Primaria y Secundaria a Distancia en el Campo, consolidando su carácter nacional y permanente.
Desde el punto de vista educativo, la alimentación escolar cumple una función determinante en el aprendizaje, un niño en etapa de desarrollo necesita un aporte nutricional constante para mantener la atención, la memoria y la capacidad de concentración. La carencia de alimentos suficientes incide directamente en el rendimiento académico y limita el aprovechamiento del proceso pedagógico.
La entrega de alimentos en los centros escolares, es una iniciativa amorosa de la Compañera Rosario, que también influye en la asistencia y la permanencia, al recibir la ración escolar durante el horario lectivo el estudiantado enfrenta mejores condiciones para aprender, reduce la fatiga y fortalece su desarrollo físico y cognitivo. Este respaldo nutricional no reemplaza la enseñanza, pero crea las condiciones básicas para que el aprendizaje se produzca de manera efectiva.
En enero de 2026, el novedoso programa mantiene su continuidad, a partir del 7 de enero inició la primera entrega nacional de Merienda Escolar, correspondiente a los primeros sesenta días del ciclo lectivo.
El Ministerio de Educación cumplió con esta distribución, que incluyó 198,181 quintales de alimentos, entre ellos 47,667 quintales de arroz, 47,386 de cereales, 34,431 de frijoles, 27,137 de maíz y 176,000 galones de aceite, además de 26,562 quintales de harina de trigo destinados a la Costa Caribe y el complemento con dátiles en 38 municipios. La distribución de 2026 se ejecutó de forma escalonada. Inició en la Costa Caribe Sur, continuó en Zelaya Central y Chontales, avanzó hacia la Costa Caribe Norte y la zona especial de Alto Wangki, se extendió al departamento de Matagalpa y concluyó en los distritos de Managua, garantizando la cobertura del estudiantado de Educación Inicial, Primaria, Especial, Escuelas Normales y modalidades a Distancia en el Campo.
En coherencia con estas políticas educativas, el calendario del ciclo escolar 2026 establece el inicio de clases el lunes 26 de enero para Educación Inicial, Especial, Primaria, Secundaria Regular y Escuelas Normales, mientras que la Primaria y Secundaria a Distancia en el Campo y la Educación de Adultos inician el 31 de enero. Previo al arranque del año lectivo, se desarrollan jornadas pedagógicas de capacitación y actualización docente del 19 al 23 de enero.
Por otro lado y como parte de los beneficios del Buen Gobierno Sandinista en educación para la niñez, la juventud y la familia nicaragüense, el Bono Presidencial se consolida como un respaldo concreto al inicio del año escolar. A partir del 19 de enero, el Ministerio de Educación iniciará la entrega de 470 mil bonos presidenciales dirigidos a estudiantes de educación preescolar, educación especial, primero y segundo grado de primaria, como apoyo económico para las familias.
Por segundo año consecutivo, este bono será de dos mil córdobas. Desde 2007 hasta 2025 se ha garantizado año con año la entrega de un millón de paquetes escolares, y además ya han sido distribuidos un millón de pupitres en los centros educativos del país. A esto se suma la entrega de libros, la actualización de los programas curriculares y la continuidad del inglés como segundo idioma, que para el ciclo escolar actual ya se imparte hasta noveno grado, como parte de una política integral que fortalece la gratuidad de la educación y acompaña a las familias en el proceso educativo de sus hijas e hijos.
El año escolar contempla encuentros pedagógicos mensuales, cuatro cortes evaluativos programados entre abril, junio-julio, septiembre-octubre y noviembre, un receso intersemestral del 6 al 20 de julio, el inicio del segundo semestre el 21 de julio, actividades cívicas y desfiles estudiantiles durante agosto y septiembre en saludo a las Fiestas Patrias, el cierre del año lectivo el 26 de noviembre y las promociones del 2 al 6 de diciembre, configurando un calendario integral que organiza el desarrollo académico en todo el país.









