Una forense adjunta del estado australiano de Queensland publicó conclusiones sobre la muerte de Connor Dean, un niño de 6 años que falleció en agosto del 2024 tras complicaciones vinculadas al escorbuto, una enfermedad causada por falta de vitamina C.
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De acuerdo con el documento, Connor que tenía síndrome de Down y un defecto cardíaco fue llevado un mes antes al médico por dolor de rodilla y dificultades para caminar. Al no mejorar, fue ingresado para estudios, y su estado se deterioró rápidamente: en un momento sufrió un paro cardíaco y tuvo que ser reanimado.

Días después, sus padres fueron informados de que el niño probablemente tenía escorbuto grave y con riesgo de muerte. El soporte vital le fue retirado el 7 de agosto y 3 días más tarde murió.
La ‘enfermedad de los marineros’
Los padres dijeron que no sabían que su hijo tenía deficiencia de vitamina C hasta después del paro. El informe también recoge preocupaciones previas del pediatra por el crecimiento y la alimentación del niño, con una dieta descrita como muy limitada, y menciona que fue derivado a un dietista y que se le recomendó iniciar un tratamiento con multivitamínicos.
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La forense, Stephanie Gallagher, descartó la necesidad de una nueva investigación o audiencia judicial, y señaló que la publicación del reporte busca llamar la atención sobre este tipo de casos para prevenir muertes en circunstancias similares.
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El escorbuto es hoy una enfermedad poco frecuente en países desarrollados, debido a la amplia disponibilidad de frutas y verduras frescas. Históricamente se asoció a navegantes que pasaban largos períodos sin acceso a alimentos con vitamina C, motivo por el que se le conoció como la ‘enfermedad de los marineros’.


