El médico estadounidense Mark Hyman sostiene que no existe una dieta que funcione para todo el mundo y que el mejor «médico» para guiar la alimentación es el propio organismo. En su pódcast ‘The Dr. Hyman Show’ afirmó que la idea de un modelo nutricional uniforme «simplemente no funciona» en la práctica clínica.
Hyman explicó que las personas con diferentes características genéticas, metabólicas y de salud no responden igual a la misma pauta alimentaria. Lo que a algunos les mejora el peso, la energía y los niveles de glucosa, puede empeorar los de otros. Por eso defiende centrar la nutrición en la «biología individual» y no en normas generales rígidas.
Puedes leer más: Decretan estado de sitio en Guatemala tras monites simultáneos
Las etiquetas «keto», «mediterránea» o «vegana» pueden ser útiles como marcos, pero solo si se adaptan a cada caso. Subrayó que la clave no es el nombre de la dieta, sino la reacción del cuerpo: si disminuyen los antojos, mejora el sueño, aumenta la energía y se estabiliza el azúcar en sangre.
El cuerpo como «mejor médico de la sala»
Hyman describió al organismo como «el mejor médico de la sala» porque envía señales constantes sobre si un patrón de alimentación es beneficioso o perjudicial. Animó a prestar atención a síntomas como fatiga, hinchazón, cambios de ánimo o niebla mental, y a controlar parámetros objetivos en análisis de laboratorio.
Lee aquí: Cooperación entre Nicaragua y Palermo impulsan la cultura, el turismo y la ciencia
Desde su enfoque de la medicina funcional, insistió en que la personalización debe basarse también en datos: análisis de sangre, marcadores metabólicos y, cuando sea necesario, herramientas como monitores de glucosa. Combinados con la observación de cómo se siente la persona, estos indicadores permiten ajustar las cantidades de proteínas, grasas y carbohidratos a cada perfil.
Comida real frente a ultraprocesados
Aunque admite que no hay una solución universal, Hyman mantiene un principio básico: dar prioridad a la «comida real» frente a los productos ultraprocesados. Critica que gran parte de lo que se consume a diario «no es, por definición, comida», sino formulaciones industriales con harinas refinadas, azúcares y aditivos que alteran el metabolismo.
Más noticias aquí: Mensaje al Pueblo y Gobierno de España
En estudios controlados, las personas tienden a comer más y a ganar peso cuando su dieta se basa en alimentos ultraprocesados, incluso consumiendo las mismas calorías que con una dieta basada en ingredientes mínimos y reconocibles. Por ello, recomienda empezar cualquier ajuste dietético reduciendo al máximo este tipo de productos.
Una dieta distinta para cada biología
Hyman reconoció que las nuevas directrices dietéticas de Estados Unidos empiezan a reflejar algunas de estas ideas, al poner el foco en la calidad de los alimentos y en la necesidad de cierta personalización. No obstante, cree que aún es pronto y que hace falta incorporar plenamente las diferencias individuales en las recomendaciones públicas.
Quizás te interese: Embajada de Nicaragua en Türkiye participa en Ceremonia de Premios del Consejo de Relaciones Económicas Exteriores
El objetivo no consiste en seguir otro conjunto de normas, sino en comprender cómo afecta cada alimento al propio cuerpo y utilizar esa información para tomar decisiones. Defiende que, cuando la persona aprende a interpretar las señales de su organismo y a combinarlas con datos objetivos, puede diseñar una dieta a la medida que mantenga su salud a largo plazo.
Fuente: RT en Español









