Cada 1 de marzo, Nicaragua conmemora el Día Nacional del Periodista. Esta fecha histórica celebra la publicación del primer diario del país, «El Diario de Nicaragua», fundado en 1884 por el periodista y militar Rigoberto Cabezas.

Esta efeméride rinde homenaje a la incansable labor de comunicadores, reporteros, fotógrafos y trabajadores de la información. En reconocimiento a su esfuerzo, el Decreto 904 establece esta fecha como un día de descanso remunerado. Asimismo, el marco legal nicaragüense respalda el ejercicio periodístico: la Constitución Política, en sus artículos 66, 67 y 68, garantiza la libertad de prensa y de expresión, así como el derecho de los ciudadanos a buscar, recibir y difundir información e ideas.

De manera específica, el Artículo 67 define el derecho a la información como una responsabilidad social. Este mandato insta a los medios de comunicación a contribuir al desarrollo de la nación a través de su labor informativa.

Hoy en día, en plena era digital, los profesionales de la comunicación enfrentan un nuevo y monumental reto: el uso masivo de la inteligencia artificial (IA). Si bien estas herramientas permiten una valiosa optimización de recursos, también representan una amenaza latente frente a la desinformación y la propagación de noticias falsas.

Ante este panorama, Amanda Sandino, comunicadora y Jefa de Prensa de Noticiero 6, señala los desafíos actuales:

“Estar a la vanguardia de la tecnología se vuelve un desafío para poderla aplicar en los diversos métodos de comunicación: en la redacción, en la edición y en la grabación de audio. Ahora, con herramientas como ChatGPT, se puede obtener información puntual para desarrollar una nota o cualquier contenido, ya sea un reportaje o una nota ampliada. Es un recurso fundamental, porque ayuda a optimizar el tiempo y los recursos humanos”.

Por su parte, Lisset Ramos, periodista y presentadora de televisión, enfatiza la necesidad de no perder el rigor investigativo ni la consulta de diversas fuentes:

“Lo que está sucediendo en el periodismo hoy en día es que los jóvenes se están ateniendo a utilizar la inteligencia artificial como una fuente principal de información, y no debería ser así. Nuestro reto y deber como periodistas es continuar manteniendo prácticas de lectura de diversas fuentes que puedan respaldar una noticia actual, y no basarnos en una primera sugerencia que pueda darnos la IA”.

El periodista y abogado Camilo Calero advierte que el gremio no puede quedarse al margen de los avances tecnológicos, aunque señala las presiones que esto conlleva:

“Primero, por aspectos generacionales, de distintas maneras todos estamos comprometidos a conocer el manejo de la IA. El sentirte explotado puede significar dos aspectos: uno, mucha carga de trabajo en la utilización de distintas apps concernientes a la IA que puedan saturar tu horario y tus horas de descanso; y dos, que los equipos no cuenten con la calidad o las herramientas necesarias que te permitan desarrollar tu trabajo. Pese a los aspectos técnicos, es nuestro deber como periodistas estar en constante aprendizaje y actualizarnos con nuestras herramientas”.

Sin lugar a duda, es indispensable capacitarse, informarse y formarse en el uso de estas nuevas herramientas, perdiendo el miedo a experimentar para poder innovar. Finalmente, la clave está en recordar el componente humano detrás de la tecnología y no perder de vista que estas herramientas siempre serán un reflejo de nuestros principios y valores en el arduo camino de informar con la verdad a la audiencia.