Un violador, que mantuvo a su víctima a punta de cuchillo y amenazó con matarla, se encuentra prófugo de la Justicia británica tras ser puesto en libertad por error desde una cárcel de Londres, informa Metro.

Bernadin Dedic, de 48 años, fue excarcelado en febrero de la prisión de HMP Wormwood Scrubs, después de que un funcionario judicial comunicara por equivocación al centro penitenciario que se le había concedido la libertad bajo fianza.

Puede interesarte: Científicos alteran el ADN de gusanos para crear un nuevo sistema de medicinas

Dedic se encontraba en prisión provisional, acusado de cuatro cargos de violación, dos de agresión sexual con penetración, obligar a una persona a realizar actos sexuales sin su consentimiento, amenazar con un cuchillo en un domicilio privado y proferir amenazas de muerte. Según la Fiscalía, había consumido hasta cuatro botellas de vino tinto y cocaína antes de llevar a la víctima al sótano de su vivienda, cortarle la ropa con un cuchillo de cocina y someterla durante horas a múltiples violaciones y agresiones sexuales, advirtiéndole de que si gritaba «nadie la escucharía».

Tras su liberación, y pese a que su pasaporte británico había sido confiscado por la Policía, Dedic utilizó su pasaporte bosnio para salir del país en un tren de la línea Eurostar y regresar a Bosnia y Herzegovina en cuestión de horas. Desde allí encadenó excusas para no volver a Reino Unido, alegando primero una lesión de rodilla en un accidente de esquí y más tarde un supuesto infarto en Sarajevo. Los jueces pospusieron una vez el juicio, pero finalmente ordenaron seguir adelante en su ausencia, tras concluir que estaba intentando «obstruir, manipular y evitar la justicia».

Lee aquí: Captan a un pescador abrazando un tiburón blanco

Un jurado del tribunal de la Corona de Isleworth lo declaró culpable este martes de los nueve cargos que pesaban en su contra. Si Dedic no regresa voluntariamente para la vista de sentencia, las autoridades prevén iniciar un proceso de extradición para que cumpla la pena de prisión. El sistema judicial británico ha abierto una investigación interna sobre el fallo que permitió su excarcelación, que describió como un error «extremadamente raro» y revelador de problemas estructurales en el sistema de justicia.