La restauración de estatuas sagradas en el Monumento al Calvario de Jesús, en Carmo do Cajuru, en el estado brasileño de Minas Gerais, ha dado lugar a un nuevo ‘Ecce Homo’ que recuerda al de Borja, que dio la vuelta al mundo hace ya 14 años.

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«También le pintaron los ojos tuertos a Jesús. Una cosa es peor que la otra», «Esto es vandalismo contra el patrimonio cultural. Hay que investigarlo y los responsables deben ser castigados», son algunas de las reacciones de los vecinos recogidas por G1.

Todo arrancó con buenas intenciones. La idea era restaurar las figuras para reparar los estragos que había causado el paso del tiempo, pero el resultado no fue del agrado de nadie y generó multitud de críticas.

Los habitantes de la ciudad, de 24.000 habitantes, se llevaron una desagradable sorpresa cuando vieron el producto de la reparación el miércoles por la mañana. Los rasgos de la cara estaban delineados torpemente, como si lo hubiera hecho un escolar, y dejaba caras con expresión de sorpresa.

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La distorsión de los rasgos originales de las esculturas corrió de boca en boca y se ha convertido en la comidilla del lugar, así como blanco de bromas y memes de todo tipo.

Incluso en las redes sociales del Ayuntamiento del municipio comenzaron a acumularse las críticas: «¿Quién fue el artista que creó este arte abstracto? No es bonito. ¿Alguien lo vio y no hizo nada para impedirlo? ¿Cómo es posible?», «¡Eso es indignante! ¡Tengan piedad! Esto es un crimen, gente. No puede quedar impune», se lee.

El Consistorio salió a defenderse asegurando que el mantenimiento de las tallas no era responsabilidad del grupo municipal; mientras que el Consejo Parroquial de Nossa Senhora Aparecida, encargado de contratar el servicio de restauración, tampoco quedó conforme con el resultado.

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Por el momento retiraron las pinturas de las caras de las estatuas y se encuentran a la búsqueda de un restaurador profesional, si bien se han negado a facilitar el nombre del autor de la fallida rehabilitación «por razones éticas».