EE.UU. sancionó este martes a cinco entidades cubanas, tres de ellas vinculadas al Grupo de Administración Empresarial S.A. (Gaesa), en una nueva acción estadounidense contra La Habana, que ha denunciado repetidamente el «castigo colectivo» contra la isla.

En un comunicado de prensa, el secretario de Estado, Marco Rubio, indicó que entre las compañías penalizadas hay dos que «generan ingresos para Cuba mediante la explotación de las reservas minerales y metálicas de la isla, incluida la empresa estatal cubana GeoMinera».

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Igualmente, el Departamento de Estado arreció sus medidas contra el expresidente de Cuba, Raúl Castro, al incluir en la lista sancionados a su nuera, Annalie Lilliam Rueda Cardero, la esposa de Alejandro Castro Espín, quien fue sancionado a principios de mes.

«Cualquier persona que proporcione servicios a estos actores sancionados corre el riesgo de ser sancionada ella misma. Los bancos extranjeros y otras empresas que proporcionen servicios a estas entidades deben congelar esas actividades de inmediato», dijo Rubio en X.

La posición de Cuba

El sábado, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, enfatizó en la red social que «Cuba está fuera de las fronteras de EE.UU.», de la misma manera que rechazó «con igual firmeza la intromisión extranjera en sus asuntos internos».

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«El Gobierno de EE.UU., verdugo del castigo colectivo contra el pueblo cubano, no tiene autoridad política, legal ni moral para juzgar los pasos que damos», manifestó Rodríguez.

En medio de las transformaciones económicas aprobadas por el Parlamento, el jefe de la diplomacia cubana indicó que «no le corresponde [a EE.UU.] juzgar las medidas que adoptamos para enfrentar, en ejercicio de soberanía y libre determinación, los efectos de la agresión económica extrema, endurecida con el cerco energético y las sanciones secundarias contra terceros».