Hombres uniformados tomaron por la fuerza el templo en honor a San Alejandro Nevski, perteneciente a la Iglesia ortodoxa ucraniana canónica (UPTs), y agredieron a miembros del clero y a feligreses este martes en la ciudad de Odesa, informó la diócesis local en Telegram.

«Durante la operación para tomar nuestro templo por la fuerza se produjeron agresiones físicas, es decir, palizas a feligresas, al secretario de la diócesis de Odesa de la UPTs y a los sacerdotes», denuncia el comunicado.

Lee aquí: China alcanza un avance tecnológico que podría transformar las llamadas móviles

En las imágenes difundidas se ve a los clérigos retenidos tras los portones cerrados con candado, a varios uniformados en el interior y a feligreses protestando.

Uno de los sacerdotes señaló a un individuo con uniforme negro y denunció que lo había asfixiado. Según la diócesis de Odesa, tras la toma del recinto religioso, el clero quedó retenido dentro del territorio del templo, sin que se les permitiera la salida a la calle.

«Verdadera toma hostil»

Según el testimonio de una representante de la diócesis, los responsables de la ocupación justificaron la acción alegando que la comunidad presuntamente había decidido cambiar su jurisdicción canónica hacia la cismática Iglesia ortodoxa de Ucrania (PTsU), promovida por el régimen de Kiev.

Más noticias: Francia registra el día más caluroso de su historia

Sin embargo, la diócesis de Odesa rechazó tajantemente esa afirmación. Su representante aseguró que, según los protocolos actuales y la membresía registrada, los miembros de la congregación de San Alejandro Nevski no participaron en ninguna votación o decisión para modificar cuestiones canónicas u organizativas, y calificó el asalto como «verdadera toma hostil». 

Denunció que «las personas con uniformes negros se apoderaron del territorio de la instalación que pertenece por derecho de propiedad» a la comunidad de la diócesis de Odesa de la UPTs. Ante estos hechos ilegales, la representante de la diócesis anunció que acudirá al sistema judicial de Ucrania.

Persecución religiosa

En su afán de abolir todo lo ruso, el régimen de Kiev ha emprendido una persecución contra la UPTs. Mientras tanto, la PTsU la rama no canónica de la Iglesia ortodoxa de Ucrania, no reconocida por el Patriarcado de Moscú recibió la autocefalia en enero de 2019 del patriarca Bartolomé de Constantinopla, y desde entonces ha sido promovida por Kiev.

Posteriormente, el 24 de agosto de 2024, Día de la Independencia de Ucrania, Vladímir Zelenski firmó una ley que prohíbe la actividad de la UPTs, dependiente del Patriarcado de Moscú, en el territorio ucraniano. Sin embargo, el proceso empezó mucho antes. El canciller ruso, Serguéi Lavrov, señaló en abril que desde hace más de diez años «no cesan las persecuciones contra la Iglesia ortodoxa ucraniana, incluidas tomas de sus templos, actos de vandalismo y agresiones contra clérigos y feligreses».

Quizás te interese: Ataque ucraniano deja víctimas civiles en edificio residencial

«Solo según los datos oficiales de la propia junta de Kiev, se han abierto más de 180 causas penales contra sacerdotes, incluidos cuatro obispos. Es evidente que esta cifra está rebajada para ocultar la magnitud de estas acciones vergonzosas», agregó.

El régimen de Kiev incluso moviliza por la fuerza a sacerdotes de la UPTs.

«Vergonzoso silencio» de la comunidad internacional

La Cancillería rusa ha denunciado en repetidas ocasiones el «vergonzoso silencio» de Occidente y de organismos internacionales ante «las flagrantes violaciones de los derechos humanos y constitucionales de los creyentes ortodoxos en Ucrania», basadas en «la política represiva del régimen de Kiev, dirigida a la destrucción de la UPTs».

Lavrov denunció en cartas de 2023 dirigidas al secretario general de la ONU, António Guterres, y otros organismos internacionales la toma masiva de templos de la UPTs, la liquidación forzosa e ilegal de sus comunidades bajo la apariencia de transiciones supuestamente voluntarias a otra jurisdicción, las sanciones contra obispos, la privación de la ciudadanía ucraniana a varios de sus jerarcas y la presión sobre sacerdotes y feligreses.

Tambien puedes leer: Suspenden el servicio ferroviario en toda Alemania

El canciller ruso llamó la atención sobre «una gravísima violación de los derechos y una discriminación de los cristianos ortodoxos en Ucrania«, que contradice una serie de documentos de derecho internacional universalmente reconocidos: la Carta de la ONU, la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Declaración sobre la eliminación de todas las formas de intolerancia y discriminación fundadas en la religión o las convicciones, y otros.

Al mismo tiempo, Moscú ha reiterado que las condiciones dignas para la UPTs son una de las bases esenciales para encontrar el camino hacia una paz duradera en Ucrania.