Una mujer que sobrevivió a un intento de femicidio en noviembre de 2024 criticó la indignante condena de diez años de prisión impuesta a su expareja, quien la atacó con 37 puñaladas en una pizzería de Buenos Aires, donde ella trabajaba. Las cámaras de seguridad registraron el ataque.

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La víctima, Adriana Débora Barrionuevo, logró sobrevivir pese a la gravedad de las heridas, causadas con una cuchilla del local. Meses después, asegura que aún enfrenta secuelas físicas y psicológicas. «El estrés postraumático es muy difícil de sobrellevar. No duermo de noche desde hace dos años», relató.

Un tribunal condenó al agresor, Sergio Raúl Sarria, padre de la hija de la víctima, a 10 años de cárcel por tentativa de femicidio, con los agravantes de ensañamiento y violencia de género. La pena generó indignación en la víctima, quien considera que fue insuficiente ante la gravedad de los hechos. «Le salió baratísimo. Él va a perder 10 años, pero mi calidad de vida es para siempre», afirmó.

«Violento y tóxico» pero «instruido»

Durante el juicio, uno de los fiscales describió al acusado como «violento, tóxico y obsesivo», y sostuvo que ejerció violencia física y psicológica durante un largo período. Según la investigación, también humillaba de manera constante a Barrionuevo con insultos y descalificaciones sobre su origen y situación económica. «Eres una mediocre, una campesina, una pobre, una ridícula, una sucia. Nunca vas a salir del kilómetro 30 en González Catán, donde vivís. Yo te saqué de ahí, mugrienta», le decía, según consta en la demanda.

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Al fundamentar la sentencia, el juez destacó que el acusado se mostró «muy conmovido por lo ocurrido» y valoró que pidiera disculpas a la víctima y a su hija. El magistrado sostuvo que Sarria reconoció la gravedad de sus actos y recordó que incluso intentó quitarse la vida tras el ataque.

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Como atenuantes, el juez consideró que el condenado es «un hombre instruido», que cuenta con el apoyo de su entorno familiar y que mantenía hábitos laborales estables. También argumentó que Sarria se había mostrado conmovido por lo ocurrido. Estos fundamentos fueron respaldados por otros dos jueces y generaron controversia por su peso en la determinación de la pena.