Las tormentas asociadas al retroceso de la intensa ola de calor mantuvieron este sábado a un total de 63.000 hogares sin el servicio de suministro eléctrico en la República Francesa debido a severas averías estructurales provocadas por vientos huracanados.
La corporación de distribución energética Enedis reportó cortes críticos que afectaron a 24.000 clientes en la zona norte, 28.000 en el departamento de Aisne, 4.000 en Yvelines y 1.700 en Indre-et-Loire, lo que obligó a desplegar cuadrillas técnicas de emergencia para restablecer las conexiones de las viviendas afectadas en el territorio.
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Ante la coyuntura climática, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, convocó a una reunión de emergencia del gabinete nacional para evaluar el impacto de la canícula e instó a las autoridades sectoriales a mantener un elevado nivel de alerta médica.
El jefe de Gobierno advirtió que pese a la baja de las temperaturas y la suspensión de la alerta en más de treinta departamentos administrativos, las presiones sobre el sistema sanitario continuarán manifestándose durante los próximos días como consecuencia del efecto de latencia, el cual suele desencadenar hospitalizaciones aplazadas, deshidratación y descompensaciones físicas graves.
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Por su parte, la institución de Salud Pública de Francia emitió un boletín informativo alertando que el promedio diario de fallecimientos sobrepasó de manera alarmante el millar habitual, registrándose una mayor incidencia en adultos mayores de 65 años residentes en la región de Île-de-France, la cual abarca a la ciudad de París y ocho departamentos aledaños.
Hasta el momento, el balance oficial preliminar emitido por las autoridades sanitarias francesas sitúa en cerca de 50 decesos el impacto directo de la temporada estival, asociando la mayoría de estos incidentes a casos de ahogamiento.
Días previos, el ministro de Educación Nacional de Francia, Édouard Geoffroy, informó que un total de 1.352 escuelas suspendieron las clases debido a las temperaturas extremadamente altas registradas en el territorio.
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Asimismo, el titular detalló que más de 4.000 centros educativos modificaron sus horarios habituales para acortar las jornadas o reubicar a los alumnos en espacios climatizados, con el propósito de mitigar el impacto del fenómeno climático sobre la población estudiantil.
El servicio meteorológico nacional, Météo France, emitió la alerta roja ante registros térmicos que rozan los 40 grados Celsius en 49 departamentos, previendo la extensión de la máxima alarma a un récord de 54 departamentos.
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De acuerdo con reportes de medios locales, informaron que recientemente se batieron o igualaron 393 récords absolutos de temperatura en diversas localidades del país, consolidando un panorama de calor extremo inusual cuyos valores se situaron entre 10 y 15 grados por encima de la media climática habitual.
La situación meteorológica crítica se extiende a otros países del arco mediterráneo como Portugal, Italia y Grecia, configurando un escenario de alto riesgo para la salud pública y las infraestructuras energéticas de Europa occidental.
Autor: teleSUR – lf – JML
