Un equipo médico de Barcelona presentó los primeros resultados de una placenta artificial experimental capaz de mantener con vida durante 21 días a fetos extremadamente prematuros, un avance que podría transformar el futuro de la medicina neonatal.

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El proyecto, llamado fetaLife, fue desarrollado por investigadores del Hospital Clínic de Barcelona, Hospital Sant Joan de Déu Barcelona, la Fundación la Caixa y el centro BCNatal. Su objetivo es crear un sistema que imite las condiciones del útero materno para ayudar a bebés nacidos alrededor de los seis meses de gestación, cuando órganos esenciales como los pulmones, el cerebro y el intestino aún no están completamente preparados para funcionar fuera del vientre.

La tecnología utiliza una incubadora líquida que permite al feto permanecer en un ambiente similar al uterino, conectado mediante el cordón umbilical a un circuito que proporciona oxígeno y nutrientes, de forma parecida a como lo hace una placenta natural.

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Los investigadores han probado el sistema en un modelo ovino y lograron avances importantes en la supervivencia y desarrollo de los animales. Algunos continuaron creciendo después de salir del dispositivo y presentaron un desarrollo neurológico normal durante más de un año de seguimiento.

Uno de los mayores logros del proyecto ha sido demostrar que el paso desde la placenta artificial hacia una incubadora convencional es posible, un proceso considerado como un “segundo nacimiento”, en el que el organismo comienza a adaptarse progresivamente a la respiración autónoma.

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La prematuridad extrema sigue siendo uno de los grandes retos de la medicina, ya que los bebés nacidos antes de las 24 semanas presentan un alto riesgo de complicaciones graves. Los especialistas esperan que esta tecnología pueda, en el futuro, ofrecer una nueva oportunidad para prolongar el desarrollo fetal y reducir las secuelas asociadas a estos nacimientos.

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Aunque todavía se requieren más investigaciones antes de aplicarla en humanos, el avance español representa un paso clave hacia una posible revolución en el cuidado de los bebés extremadamente prematuros.