Un estudio internacional reveló que el envejecimiento cerebral no depende únicamente de factores individuales como la alimentación, el ejercicio o la actividad mental. La investigación señala que la combinación de factores ambientales, sociales y políticos puede acelerar significativamente el deterioro cerebral.

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El trabajo, publicado en Nature Medicine, analizó a 18.701 personas de 34 países y evaluó 73 elementos relacionados con el entorno, entre ellos la contaminación del aire, la calidad del agua, la desigualdad económica, el acceso a la salud y la estabilidad institucional. Los resultados indican que la interacción de estos factores puede explicar mucho más el envejecimiento cerebral que el análisis de cada elemento por separado.

El hallazgo modifica la visión tradicional sobre la prevención de problemas neurológicos. Durante años, las recomendaciones se enfocaron principalmente en hábitos personales, como hacer ejercicio, mantener una dieta saludable y estimular la mente. Sin embargo, los investigadores plantean que las condiciones del lugar donde vive una persona también tienen un impacto importante en la salud del cerebro.

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Según especialistas, factores como la contaminación, la desigualdad social y los contextos de inestabilidad pueden actuar de manera conjunta y aumentar el desgaste cerebral con el paso del tiempo. Por ello, los científicos destacan la necesidad de incluir políticas públicas que mejoren el ambiente, reduzcan las desigualdades y fortalezcan los sistemas de salud.

El estudio también propone una nueva forma de entender el funcionamiento cerebral. Investigadores del Centro de Neurociencias Cognitivas de la Universidad de San Andrés sugieren que el cerebro se parece más a una composición musical que a una computadora, ya que trabaja mediante conexiones dinámicas, adaptación constante e interacción con el entorno.

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Los expertos señalan que este cambio de enfoque puede ayudar a desarrollar nuevas estrategias de prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades neurológicas como el Alzheimer, el Parkinson y otros trastornos relacionados con el envejecimiento.