El Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) estiman que aproximadamente 1,4 millones de personas en la Franja de Gaza padecen inseguridad alimentaria aguda.

La cifra equivale al 67 % de la población total del enclave y, aunque evidencia una ligera mejoría frente a los 1,6 millones de afectados (77 %) reportados a finales del año 2025, mantiene el panorama bajo un nivel crítico.

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Los organizaciones internacionales precisaron que unas 212.000 personas se encuentran sumidas en la fase cuatro de la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (IPC), correspondiente a una emergencia humanitaria.

De acuerdo con el sistema de medición del IPC, la inseguridad alimentaria se clasifica en cinco etapas progresivas: seguridad alimentaria general, seguridad alimentaria crónica, crisis alimentaria y de subsistencia, emergencia humanitaria y hambruna o catástrofe humanitaria.

Las condiciones de distribución de ayuda se complican en los territorios colindantes con la línea de control militar israelí, donde las dificultades de acceso restringen la entrega de suministros y servicios humanitarios.

En cuanto a las proyecciones asistenciales para el próximo año, estiman que cerca de 74.000 niños requerirán tratamiento especializado por desnutrición aguda, mientras que unos 25.000 casos de mujeres embarazadas y lactantes demandarán apoyo nutricional.

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La campaña genocida perpetrada por Israel desde octubre de 2023 ha dejado hasta la fecha cerca de 73.300 asesinados y más de 173.900 heridos, según balances del Ministerio de Salud de Gaza.

La prolongación de la ocupación militar israelí en el enclave ha agudizado la crisis sanitaria en el territorio, donde la destrucción total de decenas de centros médicos provocó el colapso de la atención médica y aceleró el contagio de enfermedades infecciosas graves.

 

Autor: teleSUR: ig – JB