El Tribunal de Sentencia de Chalatenango condenó a 35 años de prisión a Sonia Elizabeth Ibáñez de Mejía y su hijo, José Alexander Mejía Ibáñez, por el asesinato agravado de una mujer de la tercera edad ocurrido en septiembre de 2024.

Leer más: Bebés prematuros en Colombia, en riesgo de quedar ciegos

Según la investigación de la Fiscalía General de la República (FGR), ambos acusados llegaron a la vivienda de la víctima, en el cantón San José, Chalatenango Sur. Las autoridades sostienen que utilizaron engaños para hacer que la mujer consumiera bebidas alcohólicas y posteriormente la privaron de su libertad.

La investigación estableció que la víctima fue enterrada viva, en un hecho que generó conmoción por la violencia y crueldad del crimen. Su cuerpo fue encontrado varios días después por las autoridades.

Lee aquí: 2026: El día se convierte en noche

El caso se suma a la preocupación por la violencia contra las mujeres en El Salvador. Datos de la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (Ormusa) señalan que entre enero y julio de 2026 se registraron 14 feminicidios. Más de la mitad de estos casos fueron atribuidos a parejas, exparejas o familiares de las víctimas.

La organización también advierte que la violencia feminicida continúa siendo un problema grave, pese a la reducción general de los homicidios en el país. El occidente salvadoreño concentró una parte importante de los casos registrados durante ese período.

Quizás te interese: ¿Cuáles han sido los diez sismos más fuertes de 2026 y qué ocurrió en Colombia?

La condena contra madre e hijo marca el cierre judicial de un caso que causó indignación y vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer la protección de las mujeres, especialmente de aquellas que se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad.