Un 80 por ciento de las escuelas en las zonas más impactadas de Risaralda, Valle del Cauca, Chocó y Caldas resultaron con afectaciones tras el terremoto de magnitud 7,4 registrado en el país el pasado 10 de agosto.

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La emergencia mantiene a más de 220.000 estudiantes sin clases presenciales, incluyendo a alumnos de educación superior.

​En el caso de Cali, 214 de sus 338 centros educativos (un 63,3 por ciento) registran daños en su infraestructura.

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“De esas 214 sedes educativas afectadas, ya hemos visitado 99 en compañía de ingenieros estructurales y arquitectos. Tenemos 10 cuadrillas trabajando en terreno”, aseguró la secretaria de Educación de la ciudad, Sara Rosas.

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​Las autoridades analizan un plan para retomar las actividades académicas a través de la educación en línea. No obstante, la alternativa genera inquietud entre las familias de sectores vulnerables debido a las brechas de conectividad y acceso a equipos.

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“La tecnología avanza, pero no con la celeridad necesaria para garantizar que cada niño tenga acceso a un computador, a internet o incluso a la energía eléctrica. ¿Cómo hablar de garantizar la educación posremoto solo entregando un equipo?”, cuestionó Aldo Delgado, padre de familia.

​Impacto en la educación superior

​El sismo también causó daños en varias instituciones universitarias de la capital vallecaucana. Entre las sedes comprometidas se encuentra la norte de la Institución Universitaria Antonio José Camacho, la cual deberá recurrir temporalmente a la virtualidad para dar continuidad al semestre académico.

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​”Estamos ante un evento que impacta a la sociedad en todos sus sectores, y la educación no es la excepción. Esto no solo abarca la infraestructura, sino los grandes desafíos que enfrentan familias, estudiantes y profesores para retomar las actividades. Por ello, el proceso de reconstrucción debe ir más allá de la planta física”, señaló el rector de la institución, Hugo González.

El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto, cuyo epicentro se localizó en San José del Palmar, Chocó, deja hasta la fecha un saldo preliminar de más de 300 personas fallecidas. En cuanto al impacto en el fondo habitacional, las autoridades contabilizan alrededor de 134.342 viviendas averiadas, más de 29.550 destruidas, unos 5.808 edificios con daños y 267 colapsados.

Respecto a la infraestructura pública, comunitaria y vial, el reporte preliminar registra daños en 303 centros de salud, 3.905 centros comunitarios, 413 vías, cinco aeropuertos y 86 acueductos, sumado a fallas en 49 puentes vehiculares y 13 peatonales.

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Paralelamente, la actividad telúrica ha generado 332 réplicas registradas hasta el lunes 17 de agosto, con magnitudes entre 0,6 y 4,8 y profundidades de hasta 118,4 kilómetros, de las cuales 21 superaron los 3,0 grados y dos excedieron la magnitud 4,0.