Los principales indicadores oceánicos y atmosféricos confirman la consolidación y acelerado fortalecimiento del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS).
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De acuerdo con el boletín “El Niño/La Niña en América Latina” del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN), durante el mes de julio, el acoplamiento entre el océano y la atmósfera se intensificó, impulsado por anomalías térmicas e hidrometeorológicas en la cuenca del Pacífico Ecuatorial que anticipan un evento de gran magnitud para el cierre del año.

El informe explica que en el mes de julio, la Temperatura Superficial del Mar (TSM) en el Pacífico Ecuatorial registró valores entre 2.5 °C y 5 °C por encima de los promedios históricos, un incremento que responde principalmente al desplazamiento de una nueva onda Kelvin desde el Pacífico Central hacia el Oriental.
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Mientras que en las costas de Ecuador y Perú, las anomalías térmicas superaron los 5 °C, un impacto directo que compromete severamente la productividad marina del área. En la capa subsuperficial, específicamente en los primeros 200 a 300 metros de la capa oceánica, las temperaturas alcanzaron desviaciones extremas de hasta 8 °C por sobre lo habitual en el sector Oriental.

En contraste, en el Pacífico Occidental se fortalecieron las anomalías frías asociadas al dinamismo de las ondas Rossby ecuatoriales.
A nivel atmosférico, se observó un marcado fortalecimiento de los vientos del oeste a 850 hPa, extendiéndose progresivamente hasta el Pacífico Occidental.
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Paralelamente, el Índice de Oscilación del Sur (IOS) continuó en valores claramente negativos, registrando un valor de -18.9 al 15 de agosto, cifra que se ubica holgadamente por debajo del umbral de -7 que define formalmente las condiciones de El Niño.
Balance del mes de julio
El patrón de precipitaciones registrado durante el mes de julio reflejó de manera clara el comportamiento característico de este evento cálido en la región sudamericana.

Por un lado, se registraron precipitaciones notoriamente por encima de lo normal en la costa pacífica de Colombia, así como en el sur de Brasil y en la zona central de Chile.
Por otro lado, la tendencia seca predominó con lluvias bajo lo normal en la franja norte del continente, abarcando a Venezuela, las Guayanas, el norte de Brasil y la región de Centroamérica.
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El fenómeno de El Niño se mantendría durante septiembre-noviembre de 2026 y podría extenderse hasta los primeros meses de 2027. Se estima un 95% de probabilidad de que alcance una intensidad «muy fuerte» entre octubre y diciembre, con un 69% de posibilidades de superar los registros históricos desde 1950.

Además, se prevén temperaturas por encima de lo normal en gran parte de Sudamérica, con anomalías de hasta 2 °C a 3 °C en países como Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Brasil.
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Respecto al comportamiento hídrico, se pronostica un superávit de lluvias en la costa de Ecuador, sur de Brasil, Paraguay, partes de Bolivia y el centro de Chile; mientras que el déficit hídrico y la sequía afectarán a Centroamérica, el norte de Sudamérica (Colombia, Venezuela y las Guayanas) y el extremo sur de Chile.
Modelos como el NMME advierten incluso que la condición seca podría extenderse de forma drástica hacia el norte del Perú y la Amazonía brasileña.


