Un estudio de la Universidad de Finlandia Oriental ha encontrado que las personas que tienden a realizar sus actividades durante la noche, conocidas popularmente como noctámbulas, enfrentan mayores dificultades para conciliar su vida laboral con la personal y tienen un mayor riesgo de sufrir problemas de salud mental.
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La investigación, publicada en la revista Sleep Health, analizó a 2.266 personas en edad laboral en Finlandia. Los participantes fueron divididos en tres categorías según su ritmo circadiano individual: matutino, intermedio y vespertino. El grupo matutino se acostaba y se despertaba temprano; el vespertino, más tarde. Los investigadores evaluaron sus síntomas de ansiedad y depresión, la medida en que el trabajo invade el tiempo de ocio y su capacidad de recuperación tras la jornada laboral, y controlaron las posibles diferencias en comportamientos de salud entre los grupos.

Peor equilibrio y más ansiedad
Según los hallazgos, el desgaste en la salud mental es más severo en quienes tienen una preferencia nocturna extrema. Los investigadores observaron que la propensión de este grupo a sufrir trastornos de ansiedad parece estar vinculada directamente con su dificultad para recuperarse del esfuerzo laboral diario y con los obstáculos para lograr un balance sano entre el empleo y la vida personal.
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Aunque el estudio constató que los noctámbulos suelen mantener estilos de vida menos saludables, también determinó que esos hábitos no justifican el deterioro de su bienestar mental ni sus problemas de conciliación.
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En un contexto donde los problemas de salud mental en la población activa representan un desafío creciente, los investigadores destacan la importancia de entender la influencia de la vida laboral en estos riesgos para proteger a los grupos más vulnerables. «De esta manera, las medidas para promover el equilibrio entre el trabajo y la vida personal y la recuperación del trabajo pueden dirigirse a las personas adecuadas. Esto también promoverá el bienestar en el trabajo y reducirá la desigualdad en el lugar de trabajo», señaló Ilona Merikanto, autora principal del estudio.



