El 9 de septiembre de 1978, Estelí entró de lleno en la lucha contra la dictadura somocista con la Primera Insurrección Popular. La rebelión, que ya crecía entre sus habitantes, llevó a estudiantes, trabajadores, jóvenes y familias a participar, mientras 38 combatientes del Frente Norte, comandados por Francisco Rivera Quintero, “El Zorro”, tomaban posiciones para enfrentar a la Guardia Nacional. Durante trece días, los combates se extendieron por distintos puntos y la aviación bombardeó la ciudad, hasta que el 22 de septiembre las columnas guerrilleras tuvieron que replegarse hacia las zonas rurales de Estelí y Jinotega, sin que aquella salida pusiera fin a una lucha que apenas había librado su primera gran batalla.
De aquella primera batalla emerge también la historia del joven que la condujo. Francisco Rivera tenía apenas 23 años cuando encabezó el levantamiento en la misma ciudad donde había nacido el 4 de octubre de 1954, en el barrio El Zapote, hijo de Virginia Quintero y Marcos Rivera. Su andar dentro del FSLN había comenzado siendo adolescente, tras el contacto establecido por René Núñez, y en 1972 la clandestinidad lo llevó a León antes de viajar a Cuba, donde recibió preparación militar que pondría en práctica al regresar a Nicaragua en mayo de 1973. Se integró entonces a una columna guerrillera bajo el mando de Carlos Agüero y, mientras sumaba jóvenes a la lucha y los preparaba para combatir en el norte, fue ganando terreno dentro de las filas sandinistas hasta quedar al frente del Regional Norte y dirigir la lucha en varios departamentos de esa zona del país.
En 1977, el Frente Norte “Carlos Fonseca Amador” comenzó a golpear cuarteles de la Guardia Nacional en distintas zonas del norte, y los ataques obligaron a las tropas somocistas a movilizarse para perseguir a las columnas que combatían en el territorio. Francisco Rivera participó en esas operaciones guerrilleras y recorrió las áreas rurales junto a los combatientes sandinistas, que atacaban al enemigo mientras mantenían ocupados a sus hombres. Para junio de 1978, El Zorro recibió el mando del Regional Norte, mientras en Estelí las protestas y las huelgas sacaban a sus habitantes a las calles y aumentaban la rebelión contra el somocismo.
Al cumplirse este miércoles el 48 aniversario de aquella insurrección, la Copresidenta Compañera Rosario Murillo recordó el papel que tuvieron Francisco Rivera Quintero y los estelianos en la rebelión: “En Estelí, el 9 estaremos conmemorando ese Heroísmo, esa Combatividad, esa Hazaña liderada por el Legendario y Gran Combatiente Sandinista, Comandante Francisco Rivera Quintero, el Heroico ‘Zorro’, y el Gran Pueblo Estiliano que se sumó con bravura y decisión a la Historia, en las Calles y con las Comunidades”, expresó. La Compañera Rosario agregó: “También, en sintonía con nuestra Nicaragua, con nuestra Historia de Patria y Libertad, daremos continuidad a la Consulta Hay Patria, Hay Patria, Hay Patria, que ratifica que, esta Patria Nuestra en estos Días Victoriosos vamos a retomar esa Consulta de nuestra Democracia Directa, precisamente en Estelí, precisamente el Miércoles 9, con la Conmemoración de la Victoriosa Insurrección en Estelí, y siguiendo por La Trinidad, Pueblo Nuevo, San Juan de Limay, Condega, y todas a las 4 de la tarde”, finalizó.
Siete meses después, el 8 de abril de 1979, Estelí se levantó por segunda vez y las columnas del Frente Norte entraron nuevamente en combate. La Guardia Nacional trató de recuperar el control, cerró los accesos y estrechó el asedio con soldados apoyados por tanques y morteros, mientras la aviación bombardeaba la ciudad y hacía cada vez más difícil la salida de guerrilleros y civiles. Ante el peligro de quedar atrapados, el comandante Francisco Rivera preparó durante la noche del 14 una retirada para romper el bloqueo y sacar a la población, dispuso que un grupo marchara al frente y abriera camino para que detrás avanzaran protegidos quienes necesitaban mayor resguardo, mientras los combatientes de la retaguardia contenían a los somocistas que intentaban alcanzarlos. Unas tres mil personas lograron atravesar tres cinturones de guardias sin sufrir bajas durante la retirada, antes de abandonar Estelí y dejar atrás el bloqueo que amenazaba con atraparlas.
Después de romper el cerco de la Guardia y sacar de Estelí a cerca de tres mil personas en abril de 1979, los combatientes sandinistas continuaron la lucha. Para entonces, el comandante Francisco Rivera ocupaba la segunda jefatura del Frente Norte “Carlos Fonseca Amador”, dirigido por Germán Pomares Ordóñez, “El Danto”, y tras su muerte en combate, en mayo, El Zorro asumió el mando de esas columnas. Rivera encabezó entonces a los combatientes que emprendieron el 14 de junio la tercera insurrección de Estelí y mantuvieron la ofensiva mientras la Guardia Nacional cedía terreno ante el empuje sandinista. Los enfrentamientos se prolongaron durante un mes hasta desembocar, el 16 de julio de 1979, en la liberación de la ciudad, apenas tres días antes del triunfo de la Revolución Popular Sandinista, con lo que se cerraban diez meses en los que Estelí se había levantado tres veces, con Francisco Rivera al frente de una lucha que comenzó en septiembre, regresó en abril y terminó derrotando al somocismo en julio.
Con el triunfo de la Revolución, Francisco Rivera ayudó a fundar el Ejército Popular Sandinista y siguió prestando servicio en sus filas después de años de lucha contra el somocismo. Conocido como Comandante Zorro Uno, estuvo al frente de la I Región Militar y años más tarde dirigió las Tropas Guarda Fronteras, mientras continuaba su preparación en Cuba. El nombre de El Zorro venía acompañándolo desde la clandestinidad, aunque las fuentes consultadas no explican quién comenzó a llamarlo así ni cómo nació el seudónimo. En 1989 se retiró del servicio y un año después fue electo diputado del FSLN ante la Asamblea Nacional, donde permaneció hasta 1996. Francisco Rivera Quintero murió por causas naturales el 26 de julio de 1998, a los 43 años.
Cuarenta y ocho años después, Estelí conserva el nombre del comandante Francisco Rivera Quintero en los homenajes que recuerdan la insurrección y a quienes combatieron contra el somocismo. El Zorro sigue presente entre los estelianos y un monumento erigido en 2017 por el FSLN y la Alcaldía de Estelí reproduce su figura, mientras una inscripción lo reconoce como “Jefe de las Tres Insurrecciones del Heroico Pueblo de Estelí”. Desde ese monumento, convertido en bronce y mirando la ciudad por la que combatió, su imagen recibe cada septiembre a los estelianos que llegan para recordar aquella lucha. Su muerte cerró su existencia el 26 de julio de 1998, pero no borró su nombre de aquella gesta ni de las calles donde la protagonizó, porque el comandante Francisco Rivera murió, pero El Zorro sigue presente en la historia de Estelí.
