El síndrome de dolor patelofemoral, conocido popularmente como “rodilla del corredor”, provoca dolor en la parte delantera de la rodilla. Aunque es común entre quienes corren, también puede afectar a ciclistas, bailarines y personas que practican deportes con saltos, frenadas o movimientos repetitivos.
Leer más: Dos medidas corporales alertan sobre riesgo de muerte
Según Yale Medicine, el problema ocurre cuando la rótula no se desplaza correctamente sobre el fémur al flexionar o extender la pierna. Esto puede aumentar la presión en la articulación y generar dolor, ardor, crujidos o sensación de roce.

¿Qué puede provocar el dolor?
No existe una sola causa. La forma de la rótula y de la articulación puede influir, pero también son importantes la fuerza y coordinación de los músculos de las piernas.
Quizás te interese: Esta vitamina podría ofrecer nuevas esperanzas frente a ciertos cánceres de la sangre
Una mala alineación durante movimientos como correr o hacer sentadillas puede incrementar la carga sobre la parte frontal de la rodilla. La debilidad de los músculos de la cadera y los muslos, así como la tensión en determinadas zonas de la pierna, también puede favorecer las molestias.
En adolescentes y adultos jóvenes puede aparecer durante etapas de crecimiento. En adultos mayores, el dolor alrededor de la rótula debe ser evaluado para descartar problemas como artrosis.

¿Cuáles son los síntomas?
El dolor suele sentirse alrededor o detrás de la rótula y puede intensificarse al:
-
Subir o bajar escaleras.
-
Levantarse después de estar sentado durante mucho tiempo.
-
Correr, saltar o realizar sentadillas.
-
Retomar el ejercicio después de un periodo de inactividad.
También pueden aparecer chasquidos o sensación de roce, aunque estos síntomas por sí solos no confirman el diagnóstico.
Ejercicios y tratamiento
La fisioterapia y el fortalecimiento muscular suelen ser parte fundamental del tratamiento. Los ejercicios dirigidos a caderas, muslos, piernas, pies y tobillos pueden mejorar el control de la rodilla y disminuir la sobrecarga.
Lee aquí: Alertan sobre enfermedades asociadas al uso de teléfonos móviles
Mientras se recupera, puede ser necesario reducir temporalmente las actividades que provocan dolor, sin abandonar por completo el movimiento. El calzado adecuado y, en determinados casos, las plantillas pueden ayudar.

La recuperación puede tomar tiempo, por lo que es importante mantener los ejercicios indicados por un profesional y evitar aumentar de golpe la intensidad del entrenamiento.
En otras noticias: Más casos de cáncer colorrectal antes de los 40
Si el dolor persiste, empeora o dificulta actividades cotidianas, se recomienda consultar con un médico, traumatólogo, especialista en medicina deportiva o fisioterapeuta para determinar la causa y establecer un plan de recuperación adecuado.

