En su intervención ante la Asamblea General de las ONU, el cocanciller de Nicaragua, Valdrack Jaentschke, abogó por promover la paz para combatir la pobreza y mejorar las condiciones de vida.

Asimismo, Jaentschke expresó una «firme y contundente solidaridad con el heroico pueblo cubano» y reivindicó la «innegociable condición de una sola China». Sobre Rusia, declaró: «Compartimos y respaldamos la lucha contra el fascismo y el derecho a la paz de la Federación de Rusia».

Paralelamente, destacó la fuerza que adquieren en los BRICS países que describió como los más poblados y «quizás más solidarios del mundo», en busca de mejores condiciones de vida y de desarrollo solidario y complementario.

En este contexto, llamó a librar «la más importante y fundamental de todas las batallas: la paz para todos» y a dejar atrás «la pobreza, la miseria y la explotación de unos por otros».

«Paz, paz, paz»: el llamado de Nicaragua

El cocanciller advirtió que los conflictos amenazan el bienestar y evocó al poeta nicaragüense Rubén Darío para reclamar «paz, paz, paz». En particular, expresó la aspiración de las familias a vivir tranquilas y seguras, a fortalecer el trabajo para crear mejores sociedades, a superar la pobreza extrema y a acercarse a la armonía, la hermandad y la complementariedad, así como a cuidar e incrementar los recursos y las riquezas naturales.

Jaentschke también condenó que las sociedades se vean despojadas de su patrimonio y asoladas por graves crímenes generados por el narcotráfico y el crimen organizado, que calificó como «formas de terrorismo». En este sentido, expresó la aspiración de reunir a más países y pueblos para frenar esas aflicciones y avanzar en seguridad, educación, alimentación, salud, paz y desarrollo. Finalmente, transmitió un «abrazo.