El huracán Isaías, el primer ciclón de la temporada en el Atlántico, se perfila como una amenaza crítica para la estabilidad energética de Estados Unidos y podría afectar un 14% de la capacidad de refinería nacional, equivalente a unos 2.7 millones de barriles diarios de petróleo, según la consultora Lipow Oil.

Esta severa interrupción en la infraestructura de combustibles se suma al impacto directo en las zonas de extracción, luego de que el meteoro obligara a las principales empresas energéticas del país, como Chevron, Shell y BP, a evacuar al personal de sus plataformas y suspender las operaciones mar adentro.

Como resultado de estas medidas preventivas, la Administración de Minerales Marinos (MMA) reportó que el fenómeno ha frenado el 62.89% de la producción diaria de petróleo y el 57.35% de la producción diaria de gas natural en el golfo de México.

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Las previsiones del Centro Nacional de Huracanas (NHC) indican que Isaías tocará tierra este viernes como un huracán de gran intensidad cerca de la frontera entre Alabama y Florida, con prácticamente toda la producción petrolera costa afuera en su trayectoria directa.

Andrew Lipow, presidente de la consultora Lipow Oil, advirtió en un informe que, a pesar de que el paso del fenómeno sea breve, la incidencia en el abastecimiento nacional «puede ser considerable», tensionando un sector que ya opera bajo presión por la tensión en el mercado internacional de energía.

La costa del golfo de México concentra más de la mitad de la capacidad de refinación de petróleo de Estados Unidos, un eslabón fundamental para garantizar la distribución constante de gasolina, diésel y combustible de aviación.

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La caída productiva de 2.7 millones de barriles diarios reduce de forma drástica unas reservas de combustibles que ya están menguadas, un golpe que, según el analista, «no podría haber llegado en peor momento» para el mercado estadounidense.

Todo este escenario de vulnerabilidad interna coincide con un panorama internacional adverso impulsado por la guerra con Irán, la cual disparó el precio del Brent casi un 5% tras reportes de que la Administración Trump evalúa nuevos ataques, mientras que a nivel local el precio promedio de la gasolina se ubica en 4.36 dólares el galón.