«Un día, todos los que estamos aquí vamos a morir», fueron las palabras que el sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari pronunció el pasado sábado, 17 de octubre, durante una misa en Guayaquil, Ecuador, minutos antes de fallecer aplastado por una enorme cruz de madera que cayó sobre él.

Leer más: Vaticano revela de qué dependerá la gira del papa León XIV por América Latina

Minutos antes del accidente mortal, el sacerdote había pronunciado una reflexión sobre la muerte, el uso del tiempo y la fe.

«A veces el tiempo que hemos utilizado en otras cosas no tiene tanto sentido como el tiempo que utilizamos en Dios«, expresó durante su homilía, que estaba siendo transmitida en vivo por redes sociales.

Quizás te interese: Obsesión por el bronceado termina en tragedia

Sánchez Molinari había invitado a los asistentes a reflexionar sobre la importancia de dedicar tiempo a Dios, la familia y las personas cercanas.

Lee aquí: Conmoción en Pensilvania por la muerte violenta de un padre y su hijo

Minutos después de pronunciar estas palabras, la pesada cruz cayó sobre él, impactándolo en la cabeza. Las imágenes de la transmisión captaron el momento exacto del accidente. Los feligreses presentes intentaron auxiliarlo de inmediato, pero el párroco de 53 años falleció en el lugar.