Científicos de la Universidad de Anglia del Este (Reino Unido) descubrieron 18 nuevas especies bacterianas en hombres con cáncer de próstata, y lo hicieron sin tomar una sola muestra nueva. Les bastó con analizar solo datos de secuenciación existentes y aislaron ADN bacteriano, que anteriormente se consideraba «ruido» y simplemente se descartaba, comunicó la universidad.
Durante el estudio, los investigadores reconstruyeron 249 genomas bacterianos casi completos a partir de muestras de 194 pacientes y proporcionaron nombres preliminares para 16 de los nuevos organismos, entre ellos ‘Candidatus Porphyromonas leptis’ y ‘Candidatus Treponema oralis’.
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La mayoría de los genomas reconstruidos correspondían a bacterias habituales de la cavidad oral, incluidas nuevas especies del género Porphyromonas, que en investigaciones anteriores se ha relacionado con formas más agresivas de cáncer de próstata.
Sin embargo, aún no se puede confirmar que estos microbios causen la enfermedad, pero el trabajo aporta nuevos conocimientos sobre los microbios en pacientes con cáncer y podría revelar vínculos que mejoren la comprensión de cómo se desarrolla el cáncer.
Estudiando lo desechado
Cuando se secuencia un tumor o una muestra de sangre, una pequeña proporción de las lecturas no coincide en absoluto con el ADN humano, por lo que normalmente se filtran como «ruido» y se descartan.
En este estudio, el equipo de investigadores las conservó y utilizó una técnica llamada ensamblaje metagenómico para reconstruir genomas bacterianos casi completos a partir de esos fragmentos, analizando 2.176 conjuntos de datos de secuenciación.
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«Ahora que tenemos los genomas de estas bacterias, podemos desarrollar pruebas para detectarlas en muestras clínicas, averiguar cómo podemos cultivarlas y comenzar a estudiar sus genes y cómo podrían estar relacionados con el cáncer, comentó el Dr. Abraham Gihawi, uno de los autores del estudio.
Importancia del descubrimiento para los pacientes
El papel de las bacterias orales en enfermedades de otras partes del cuerpo está bien establecido. Por ejemplo, los estreptococos viridans, comunes en la boca, causan aproximadamente uno de cada cinco casos de endocarditis infecciosa, una afección cardíaca, mientras que ‘Fusobacterium nucleatum’ puede propagarse con tumores intestinales al hígado.
Aunque la investigación todavía se encuentra en una etapa temprana, están surgiendo indicios de que los hombres con enfermedad periodontal tienen un riesgo ligeramente mayor de desarrollar cáncer de próstata, y ‘Porphyromonas gingivalis’, la principal bacteria causante de la enfermedad periodontal, se ha encontrado tanto en la placa dental como en el líquido prostático de los mismos pacientes.
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El descubrimiento formó parte de un proyecto a gran escala del Grupo Pan-Prostate Oncology (PPCG), que recopiló datos de más de 2.000 casos de cáncer de próstata de nueve países.
Según los investigadores, si se confirma que ciertas bacterias influyen en el desarrollo de cánceres agresivos, esto abrirá nuevas oportunidades para el diagnóstico y el tratamiento, ya que el componente bacteriano puede modificarse, a diferencia de la composición genética del tumor.
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«La mayoría de nuestras respuestas hasta ahora provienen de la genética del propio tumor, que nos aporta mucha información, pero no podemos modificar. Las bacterias son diferentes. Si un organismo contribuye al cáncer de próstata agresivo, es algo que potencialmente podría tratarse o prevenirse», explicó el profesor Colin Cooper, catedrático de la Universidad de Anglia del Este.

