Las aerolíneas globales aumentan sus tarifas debido al alza del petróleo, impulsada por la escalada bélica en Oriente Medio tras los ataques de Israel y Estados Unidos perpetrados el 28 de febrero, afectando a miles de pasajeros.
Previo a esta situación, el barril de combustible para aviones oscilaba entre 85 y 90 dólares, pero actualmente se ha disparado a un rango de 150 a 200 dólares en los últimos días. Esta volatilidad junto al cierre de espacios aéreos estratégicos, eleva las tarifas a niveles altos en rutas clave entre Asia y Europa.
Como consecuencia inmediata, Air New Zealand ya aumentó las tarifas de la clase económica para vuelos nacionales, internacionales de corta y de larga distancia. Aunque las rutas entre Asia y Europa ya experimentaban alzas debido a cierres del espacio aéreo y restricciones de capacidad, la empresa neozelandesa es una de las primeras en anunciar aumentos significativos desde el inicio de la guerra.
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La aerolínea aseguró que, si bien no existen interrupciones en el suministro de combustible en Nueva Zelanda, trabaja estrechamente con proveedores y el Gobierno para monitorear la situación global.
En la región asiática, otras compañías enfrentan desafíos similares. Vietnam Airlines solicitó a las autoridades locales la eliminación del impuesto ambiental sobre el combustible para aviones con el fin de mantener sus operaciones, esto tras un aumento del 60 y 70 por ciento en sus costos operativos, lo que ha generado dificultades para los proveedores de combustible en satisfacer la demanda.
En Tailandia, el Ministerio de Turismo predijo que el país perdería cerca de 600.000 visitantes y alrededor de 1.290 millones de dólares en ingresos por turismo si el conflicto se prolonga por más de ocho semanas. Esta estimación refleja las profundas consecuencias económicas del conflicto en un sector vital para la región.
La compañía surcoreana Hana Tour Services ya anunció la cancelación de todos los viajes grupales que incluyen vuelos a Oriente Medio, como los de Dubái o con escala en Dubái hacia Europa. Además, ofrecerá la exención de cargos por cancelación para los clientes afectados y suspenderá todos los vuelos relacionados con la región para marzo.
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De acuerdo con Cirim, una empresa especializada en análisis de la industria aeronáutica, Emirates, Qatar Airways y Etihad Airways transportan en conjunto aproximadamente un tercio de los pasajeros que viajan de Europa a Asia, y más de la mitad de los que se dirigen de Europa a Australia, Nueva Zelanda y las islas vecinas del Pacífico. Estas cifras subrayan el impacto generalizado del conflicto en las rutas internacionales clave.
Reportes de prensa enfatizan que el combustible constituye el segundo mayor gasto para las aerolíneas, después de la mano de obra, y suele representar entre una quinta y una cuarta parte de los costos operativos. Mientras algunas de las principales aerolíneas asiáticas y europeas disponen de seguros contra las fluctuaciones del precio del petróleo, las aerolíneas estadounidenses abandonaron esta práctica en gran medida durante las últimas dos décadas.
Los altos precios del petróleo y los cierres del espacio aéreo limitan la capacidad, elevan las tarifas aéreas a niveles exorbitantes y obligan a reconsiderar los planes de viaje de muchas personas antes de la temporada alta de verano.
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La combinación del bloqueo de rutas marítimas vitales y la parálisis de centros de producción clave evidencia la extrema vulnerabilidad del sistema energético global. La ofensiva liderada por Estados Unidos e Israel en Oriente Medio es vista como el motor de esta crisis, cuyas consecuencias amenazan no solo la estabilidad regional, sino también el suministro energético y la economía a escala planetaria, afectando particularmente a las naciones en desarrollo.
Los expertos advierten que, si el conflicto persiste, el precio del barril de Brent, el crudo de referencia en Europa, podría dispararse hasta los 100 dólares, lo que supondría un aumento superior al 37 por ciento respecto a los 72,48 dólares con los que cerró el viernes. Además, Irán es el tercer mayor productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y contribuye con cerca del 4,5 por ciento del bombeo global.
Fuente: teleSUR
