El brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) se ha extendido ya a una octava provincia y sigue avanzando más rápido de lo que logran contenerlo las autoridades sanitarias. La epidemia, causada por el raro virus Bundibugyo —para el que no existe vacuna ni tratamiento aprobados—, es ya la más mortífera en la historia del país, según reporta AP.

Qué se sabe y qué síntomas causa el virus mortal para el que no hay tratamiento y que se propaga por África   

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El avance más reciente de la enfermedad se produjo en la provincia de Nord-Ubangi, en el norte del país, donde las autoridades sanitarias confirmaron dos casos, incluido un fallecimiento. Conforme al Ministerio de Salud, ambos pacientes eran varones de unos 20 años.

Esta epidemia ya es la más mortífera en la historia de la República Democrática del Congo. De acuerdo con los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el brote acumula ya 9.552 casos y 4.602 muertes.

Un virus sin vacuna ni tratamiento

La gravedad de la situación se ve acentuada por el tipo de virus implicado. La OMS advierte de que el Bundibugyo es una variante del ébola para la que no existe vacuna ni tratamiento específico aprobados. El organismo subraya que la respuesta depende, por ello, de la rápida identificación de los casos, su aislamiento, el rastreo de contactos y una fuerte implicación de las comunidades.

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El organismo señala que el período de incubación del virus puede oscilar entre 2 y 21 días. Los primeros síntomas suelen incluir fiebre, cansancio, dolor muscular, dolor de cabeza y dolor de garganta, antes de evolucionar en algunos casos hacia trastornos gastrointestinales, fallos orgánicos y manifestaciones hemorrágicas.

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Por qué no se logra detener su avance

Aunque algunos focos muestran una reducción, la enfermedad sigue ampliando su alcance territorial. «Vemos focos de ébola que en general están disminuyendo, pero lamentablemente se está extendiendo geográficamente«, declaró a AP Mohamed Yakub Janabi, director regional para África de la OMS.

Uno de los mayores obstáculos para contener el brote sigue siendo la desconfianza de la población hacia el sistema sanitario. Janabi señaló que convencer a los infectados de buscar atención médica ha resultado especialmente difícil y advirtió que algunas muertes se producen dentro de las comunidades, fuera de los centros de salud.

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A ello se suman obstáculos de fondo que dificultan cualquier intento de estabilizar la situación: desplazamientos masivos de población, violencia armada en zonas fronterizas, carreteras en mal estado y comunicaciones muy limitadas. En algunas áreas mineras, donde la población se mueve de manera constante, se han concentrado además muchos de los casos reportados y notificado un elevado número de muertes.

El riesgo sigue abierto

Pese a los intentos por contener la epidemia, el riesgo de propagación regional sigue presente. La provincia de Ituri, en el este del país, continúa siendo el principal epicentro y concentra cerca de tres cuartas partes de los casos confirmados, mientras que desde el inicio del brote ya se han visto afectadas 66 zonas sanitarias, según los datos oficiales más recientes.

En respuesta a la expansión del virus, las autoridades de la provincia de Kivu del Norte anunciaron nuevas restricciones, incluida la prohibición temporal del ingreso de personas procedentes de Ituri. También se limitará el número de pasajeros por motocicleta y por automóvil y quedarán suspendidas grandes concentraciones públicas.

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Ante el temor de muchos residentes a acudir al hospital, los equipos médicos de la zona sanitaria de Wamba, en la provincia de Haut-Uele, optaron por introducir visitas domiciliarias periódicas. Según el epidemiólogo Serge Ngalebato, la colaboración de la comunidad sigue siendo decisiva para frenar la enfermedad. «El ébola es una enfermedad comunitaria. Si la comunidad no coopera, será muy difícil», sentenció. 

Fuente: RT