La República Democrática del Congo elevó a 1.048 los casos confirmados por el brote de ébola declarado el pasado 15 de mayo en el este del país, registrando hasta la fecha un total de 267 muertes, mientras las autoridades sanitarias advierten que se mantiene una transmisión continua de la enfermedad en las comunidades.

Más noticias aquí: EE.UU. emite nuevas sanciones contra empresas cubanas

De acuerdo con el último boletín difundido por el Ministerio de la Comunicación de la nación africana, la tasa de letalidad se sitúa en un 25,5 por ciento, detectándose contagios en 34 de las 104 zonas de salud que componen las tres provincias congoleñas afectadas.

El informe oficial detalló que al menos 371 personas se encuentran actualmente hospitalizadas o en aislamiento, mientras que la tasa de rastreo de contactos alcanza el 70,8 por ciento y un total de 112 personas lograron recuperarse de la enfermedad en paralelo al reforzamiento de los esfuerzos de vigilancia.

Autoridades advierten sobre transmisión activa

Por su parte, el Instituto Nacional de Salud Pública de la nación africana reiteró que el número creciente de casos confirmados de una semana a otra se traduce en una transmisión activa, advirtiendo que sigue siendo posible una rápida expansión geográfica de la epidemia si no se consolidan rápidamente las medidas correspondientes.

Quizás te interese leer: Nube de humo cubre sectores de Houston tras fuerte incendio

El brote se localiza principalmente en la provincia de Ituri, región fronteriza con Uganda y Sudán del Sur que actúa como epicentro al concentrar el 91% de los casos y el 80,9 por ciento de los decesos, extendiéndose además hacia Kivu del Norte y Kivu del Sur.

Asimismo, la epidemia se propagó hacia Uganda, territorio donde se detectó 19 contagios confirmados, incluidos 14 casos importados desde el territorio congoleño y entre los cuales se reportan dos fallecimientos.

Puede interesarte: Claude sufre una interrupción global y deja sin servicio a miles de usuarios

Las autoridades sanitarias precisaron que el brote se corresponde con la cepa de Bundibugyo, variante cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 y el 50 por ciento, y para la cual no existe una vacuna autorizada o tratamiento específico según los parámetros de la Organización Mundial de la Salud, organismo que califica el riesgo de expansión como alto en África subsahariana y bajo a escala global.

La organización estima que el virus comenzó a circular unas semanas antes de la declaración oficial, catalogando la epidemia como una emergencia de salud pública de importancia internacional para afrontar la tercera peor epidemia de ébola de la historia, situada únicamente por detrás de la crisis que golpeó a África Occidental entre 2014 y 2016 y la que afectó al este congoleño entre 2018 y 2020.

Fuente: teleSUR