Corría marzo de 1995, en plena era dorada del talk show, cuando The Jenny Jones Show formaba parte de una televisión que explotaba confesiones personales como entretenimiento. En ese contexto, Scott Amedure apareció en un episodio de “admirador secreto” donde reveló en vivo su interés por Jonathan Schmitz. La situación tomó un giro incómodo cuando Schmitz descubrió que su admirador era un hombre, algo que, según él, no le habían dejado claro antes de la grabación.

Leer más: Un hombre fue brutalmente agredido en España

Tras el programa, la producción defendió el segmento como parte de un formato habitual basado en sorpresas y reacciones espontáneas, asegurando que no era posible prever la respuesta violenta que ocurriría días después. Sin embargo, Schmitz, sintiéndose humillado y expuesto públicamente, terminó atacando y asesinando a Amedure, lo que convirtió el caso en uno de los más polémicos de la televisión estadounidense.

Confesión

El crimen desató un debate nacional sobre los límites del entretenimiento, la responsabilidad de los medios y la forma en que la televisión trataba la homosexualidad en los años noventa, muchas veces como elemento de burla o shock. Schmitz fue condenado por asesinato y obtuvo libertad condicional en 2017 tras cumplir 22 años de prisión.

Leer aquí: Mitos sobre el hantavirus ¿cuáles son reales?

El caso también dejó cuestionamientos duraderos sobre la ética de los talk shows de la época y sobre hasta qué punto la exposición pública de la vida privada podía tener consecuencias reales fuera de cámara.