La cafeína puede permanecer en el organismo entre dos y diez horas, dependiendo de factores como la genética, la edad, el metabolismo y los hábitos de consumo de cada persona. Aunque el café es una de las bebidas más populares del mundo y se asocia con beneficios para la salud, también puede afectar significativamente el descanso nocturno.
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Un estudio publicado en 2023 reveló que las personas que consumían una o más tazas de café al día dormían, en promedio, 36 minutos menos que quienes no lo hacían. No obstante, los participantes que bebían café también mostraron una mayor actividad física, registrando cerca de 1.000 pasos adicionales por día.

Los expertos advierten que el momento en que se consume el café es clave. Un metaanálisis que revisó 24 estudios concluyó que la última taza debería tomarse al menos nueve horas antes de acostarse para minimizar su impacto en el sueño. Según los resultados, el café puede reducir el tiempo total de descanso hasta en 45 minutos y retrasar el inicio del sueño varios minutos.
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La forma en que cada organismo responde a la cafeína también está determinada por la genética. Algunas personas metabolizan esta sustancia rápidamente y pueden consumir café incluso por la noche sin mayores consecuencias, mientras que otras son más sensibles y pueden experimentar nerviosismo, ansiedad o dificultades para dormir tras una sola taza.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) recomienda que los adultos no superen los 400 miligramos de cafeína al día, aunque la cantidad exacta varía según el tipo de bebida. Un café filtrado, un espresso o una bebida fría pueden contener niveles muy diferentes de cafeína.
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Los especialistas destacan que no es necesario eliminar el café de la rutina diaria, pero sí consumirlo con moderación y preferiblemente durante la mañana. Esta estrategia no solo favorece una mejor calidad del sueño, sino que también podría potenciar algunos de los beneficios asociados al café, como una mayor energía, mejor rendimiento físico y posibles efectos positivos sobre la salud a largo plazo.

