Inobjetablemente nuestro país en la región centroamericana está muy lejos de los otros que la componen y si hay quienes se acordaron, después de mucho tiempo sin hacer nada, de la importancia de la salud para el pueblo, no solo como derecho humano, sino como factor de desarrollo, han dado pasos muy tímidos y poco animados, pero solo como para no relegados por Nicaragua.

Nosotros podemos vanagloriarnos orgullosamente de lo que hablo, partiendo de la lógica de que nadie habla mal de su propia casa, pero son los resultados reconocidos internacionalmente los que hablan por sí solos. Hemos reducido significativamente la mortalidad materna, infantil y neonatal: se ha reforzado la inmunización en la población llevándola hasta la puerta de cada hogar nicaragüense y por supuesto tenemos fortalecida nuestra red nacional de salud que cuenta con 79 hospitales y se encamina alcanzar los 81 a finales del 2026.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo  evalúa el sistema hospitalario de Nicaragua a través del Índice de Desarrollo Humano (IDH) y las evaluaciones de país. El PNUD reconoce que la expansión y modernización de la red de hospitales públicos ha mejorado directamente la cobertura sanitaria universal y la esperanza de vida.

En sus informes de desarrollo humano, el PNUD destaca los siguientes aspectos del sistema hospitalario nicaragüense:

ACCESO Y GRATUIDAD: Se valora positivamente que la infraestructura pública provea servicios médicos y hospitalarios gratuitos, disminuyendo el empobrecimiento de las familias ante emergencias médicas.

ATENCIÓN PRIMARIA Y COMUNITARIA: Las evaluaciones priorizan el enfoque preventivo (Modelo de Salud Familiar y Comunitario) para descongestionar los hospitales, lo que se complementa con una modernización y construcción de nuevos centros de atención secundaria.

DESAFÍOS ESTRUCTURALES: Aunque se reconocen avances, el PNUD, junto con otras agencias como la OPS/OMS, advierte sobre retos continuos. Estos incluyen la necesidad de mayor equidad en la redistribución de recursos, la modernización de los sistemas de información en salud, y la sostenibilidad financiera del sistema para evitar el desabastecimiento de insumos en zonas rurales lo que siempre está en la agenda administrativa del gobierno de Nicaragua.

Tener este diagnóstico por parte del PNUD, en cuanto a la evaluación que hace de nuestro sistema de salud, es posible por una visión integral que del tema tienen las autoridades de nuestro país.  En tal sentido hay que destacar que Nicaragua ha logrado avanzar significativamente en la modernización de la medicina mediante la digitalización de su sistema, la implementación de tecnología de punta en radioterapia y medicina nuclear, y la colaboración internacional para la inmunización y el desarrollo de nuevas terapias.

La infraestructura médica y científica ha evolucionado en áreas muy concretas que antes era inimaginable para un pueblo que moría en todos los sentidos porque no era visto con la dignidad de un sujeto humano y parte de ella es:

LA MEDICINA NUCLEAR Y RADIOTERAPIA: Nuestro sector oncológico ha sumado nuevos centros de medicina nuclear y radioterapia equipados con aceleradores lineales.

INVESTIGACIÓN ESPECIALIZADA: A través de la UNAN-Managua, se ha fortalecido la profesionalización en Física Médica, incorporando el uso de radiocirugía, inteligencia artificial en el análisis de imágenes y la investigación en aceleradores de partículas.

TECNOLOGÍA PET: El país avanza en el proceso de adopción de la tecnología PET (Tomografía por Emisión de Positrones) para diagnósticos oncológicos de precisión.

ESTRATEGIA NACIONAL DE SALUD DIGITAL: El Ministerio de Salud (MINSA), con apoyo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), ha ejecutado una fuerte inversión en herramientas tecnológicas para modernizar la atención.

EXPEDIENTES MÉDICOS ELECTRÓNICOS Y TELECONSULTA: Se ha implementado un sistema para reducir errores médicos, agilizar la atención y realizar seguimientos médicos remotos, especialmente en zonas rurales.

AGENDAMIENTO MÓVIL: Más de 20 hospitales a nivel nacional utilizan un sistema automatizado que agenda citas y notifica a los pacientes directamente en sus teléfonos celulares.

BIOTECNOLOGÍA E INMUNIZACIÓN: Nicaragua mantiene alianzas estratégicas, destacando la cooperación bilateral con Rusia en biotecnología. Esto ha permitido asegurar el acceso y la llegada de vacunas contra el cáncer, así como medicamentos de vanguardia que se distribuyen gratuitamente en el sistema público.

INVESTIGACIÓN BIOMÉDICA: La investigación local ha tomado mayor relevancia con la creación del Instituto Nicaragüense de Investigaciones Biomédicas (INVBIOM) de la UNAN-Managua. En este centro, equipos de científicos y expertos clínicos llevan a cabo programas de maestría y doctorado orientados a la salud mental, epidemiología y el estudio de nuevas tecnologías sanitarias.

Por otro lado, contamos con el Hospital Militar Escuela “Dr. Alejandro Dávila Bolaños” que es el único hospital en Latinoamérica y el segundo en el mundo en obtener la Acreditación Internacional en Nivel Diamante, otorgada por la organización canadiense Accreditation Canada. Este máximo nivel reconoce el cumplimiento de los más altos estándares internacionales en seguridad, calidad y atención médica.

Así pues los avances médico-científicos en Nicaragua se enfocan en la modernización tecnológica y la biotecnología. Destacan la consolidación de un nuevo Centro de Medicina Nuclear (equipado con tecnología PET/CT), La cooperación internacional ha permitido asegurar la llegada de terapias avanzadas y vacunas, destacando la investigación y el suministro de inmunoterapias y tratamientos contra el cáncer.

Tenemos grandes avances en tratamientos oncológicos y psiquiátricos mediante radiocirugía de alta precisión y el uso de aceleradores de partículas. Salud Digital: Contamos con quirófanos inteligentes y el uso de inteligencia artificial para el diagnóstico temprano y análisis de imágenes médicas: Nos preocupamos por la investigación y la formación a través de Programas de doctorado y maestría del Instituto Nicaragüense de Investigaciones Biomédicas (INVBIOM).

Desde el 2014 el Gobierno de Nicaragua, gran porcentaje de su presupuesto anual en la Estrategia de Salud Digital, priorizando al Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais) de Carazo, Chontales, Matagalpa, Boaco, Bilwi, Las Minas, Zelaya Central, Región Autónoma Costa Caribe Sur, Jinotega, Nueva Segovia y Managua. Con este sistema moderno se agendan unas 120 mil citas médicas en 25 hospitales de Nicaragua, llegando un mensaje directo al celular del paciente con todos los datos que necesitan conocer para poder asistir a su consulta.

En los hospitales también se están desarrollando Las Tele enseñanzas. Este es un sistema moderno que utiliza el personal de salud en el hospital Fernando Vélez Paiz y el hospital Bertha Calderón, donde se instalaron quirófanos inteligentes en donde los estudiantes de medicina pueden observar las cirugías en tiempo real a través de una cabina o recibir charlas virtuales. La formación en la práctica es una apuesta de rigor para actualizar en tiempo real lo que es el aprendizaje teórico desde las universidades y dejó de ser un ensayo en algunos hospitales para generalizarlo en todos en un proceso que ya está bastante avanzado que será determinante para el sistema en sí.

Nuestro modelo de salud, hay que decirlo, pretende ser copiado en otros países que incluso tienen mejores economías que la nuestra, ojalá lo lograran, pero no les es posible porque no solo depende de pesos y centavos, sino de voluntad política que es un super activo que está a nuestro alcance porque es una visión profundamente social que hace de nuestro sistema un derecho, no un privilegio o un negocio.

No es posible olvidar como hace un tiempo atrás en Nicaragua, la era neoliberal (décadas de 1990 hasta 2006) se caracterizó por la reducción del gasto público, la descentralización y la paulatina privatización de los servicios sanitarios. Esta política generó la fragmentación institucional y el deterioro en la calidad de la atención.

En aquel tiempo el Ministerio de Salud (MINSA) perdió su papel rector unificado. La gestión del sistema se fragmentó a través de diversos proyectos aislados y tercerización de servicios.  Se implementaron recortes presupuestarios significativos, generando un desabastecimiento de medicamentos en hospitales públicos y escasez del personal médico y de enfermería. La falta de insumos y el deterioro de la infraestructura obligaban a los pacientes a incurrir en gastos de su propio bolsillo fomentándose así la expansión de la medicina privada para quienes podían costearla. En todo ese tiempo se evidenciaron debilidades severas para hacer frente a emergencias sanitarias en las zonas rurales.

Frescas están aun las denuncias, no solo por el prácticamente inexistente sistema de salud en aquellos tiempos, sino que en contraste con las enormes necesidades del que buscaba atención, diagnóstico y medicinas, estaban en su apogeo los robos, no solo de los medicamentos, sino de flotas de camiones enteros que salían a vista y paciencia de las bodegas del ministerio rumbo a las farmacias y clínicas privadas que tenían una fuente proveedora ágil, oportuna y bien certificada.

Hoy por hoy nos sonríe una realidad distinta que no para en fortalecer el modelo, sino que además está en la frecuencia de más convenios tecnológicos, capacitación, y atención de calidad no solo para nosotros, sino que ya se volvió frecuente no solo que nuestra nación no solo sea el granero, sino que ahora también la cura en Centroamérica para muchos males.

QUE DIOS BENDIGA A NICARAGUA.