Tres cardiólogos destacaron el pescado azul como un alimento que muchas personas consumen menos de lo recomendable y que puede contribuir a una mejor salud cardiovascular.
Leer más: Cuatro alimentos ricos en grasas y cuáles conviene limitar
Variedades como salmón, sardinas, caballa, arenque, trucha y atún blanco son ricas en ácidos grasos omega-3, especialmente EPA y DHA. Estos nutrientes pueden ayudar a reducir los triglicéridos, favorecer la función de los vasos sanguíneos, disminuir la presión arterial y contribuir a controlar procesos inflamatorios.

Los especialistas recomiendan consumir aproximadamente dos porciones de pescado azul por semana, de entre 85 y 115 gramos cada una. Para aprovechar mejor sus propiedades, aconsejan prepararlo al horno, a la plancha o a la parrilla, en lugar de freírlo.
Quizás te interese: Científicos identifican una posible señal temprana del alzhéimer
El beneficio puede ser mayor cuando el pescado sustituye a carnes rojas o procesadas dentro de una alimentación equilibrada. Los expertos también señalan que las semillas de chía y lino, las nueces y el aceite de algas son fuentes alternativas de omega-3.
Lee aquí: Reducir los ultraprocesados podría transformar tu alimentación
Sin embargo, incorporar pescado azul no sustituye otros hábitos saludables. Para proteger el corazón también es importante consumir frutas y verduras, elegir grasas saludables como el aceite de oliva y limitar los alimentos ultraprocesados, el exceso de sal y azúcar.

