Los precios del petróleo volvieron a subir con fuerza el jueves mientras las bolsas retrocedían en Europa y Wall Street, en el sexto día de una guerra que ha sacudido los mercados financieros globales y amenaza con alimentar una nueva ola inflacionaria.
El barril de West Texas Intermediate (WTI), referencia del crudo estadounidense, subía un 7 % hacia las 15H30 GMT, hasta los 79 dólares, su nivel más alto en más de un año. El barril de Brent del Mar del Norte, la referencia internacional, avanzaba hasta los 85 dólares. Desde el viernes pasado, antes del inicio del conflicto, el Brent acumula una suba de más del 16%.
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Las previsiones de que la guerra en Oriente Medio, que estalló el sábado tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, siga adelante ha provocado en los últimos días grandes subidas en el precio del petróleo.
La principal preocupación vinculada con este conflicto para el mercado del petróleo es una interrupción del comercio en el estrecho de Ormuz, controlado por Irán, el único paso marítimo que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el océano Índico y por allí circula el 20 % del crudo mundial.
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Pese a que Irán negó haber cerrado el estrecho, la Guardia Revolucionaria ha avisado de que los mercantes que pasen por allí «podrían ser atacados o hundidos».
China, en tanto, pidió a sus principales refinerías que suspendan las exportaciones de diésel y gasolina ante el temor a una escasez de suministros, según un reporte de Bloomberg. La naviera danesa Maersk anunció que suspendía las reservas de carga en el Golfo hasta nuevo aviso.
Las bolsas respondieron con caídas.
El S&P 500 retrocedía un 0,6% en las primeras horas de la sesión en Nueva York, el Dow Jones perdía 645 puntos —un 1,3%— y el Nasdaq cedía un 0,3%. En Europa, el CAC 40 de París caía un 1,1% y el DAX alemán perdía un 1,2%. Las acciones de aerolíneas se encontraban entre las más golpeadas: American Airlines, United Airlines y Delta Air Lines caían alrededor de un 5,7% cada una, afectadas por el encarecimiento del combustible y la parálisis del tráfico aéreo en Oriente Medio, donde cientos de miles de pasajeros permanecen varados.

