El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó este martes en el Palacio de Planalto los decretos para crear cuatro Reservas de Desarrollo Sostenible (RDS) en torno a la carretera BR-319, que conecta Manaos, en Amazonas, con Porto Velho, en Rondonia. Las nuevas unidades de conservación abarcan unas 669.000 hectáreas en el sur de la Amazonía y buscan proteger la biodiversidad y los modos de vida de las poblaciones locales.
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Las reservas Tupana Igapó-Açu I, Tupana Igapó-Açu II, Canaã y Mirari permitirán el uso sostenible de los recursos naturales por parte de las comunidades que habitan estos territorios. La medida responde también a la preocupación de organizaciones ambientalistas por el avance de la deforestación y la especulación de tierras vinculadas a los planes de pavimentación de la BR-319, una carretera que permanece en gran parte sin asfaltar.

Durante el acto, Lula defendió la construcción de una carretera moderna que permita mejorar la conexión entre Manaos y Porto Velho sin comprometer las normas ambientales. “Construiremos una autopista moderna, esencial para el flujo de la producción y para el desarrollo regional”, afirmó el mandatario, quien aseguró que el proyecto debe convertirse en un ejemplo de compatibilidad entre desarrollo económico y conservación ambiental.
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El Gobierno brasileño también anunció nuevos recursos para la protección y restauración de la Amazonía. El BNDES aprobó 240 millones de reales para contratos de manejo forestal en el Bosque Nacional de Humaitá, mientras que otros fondos destinarán recursos a la restauración de más de 10.000 hectáreas en Pará y al fortalecimiento de comunidades quilombolas. Además, el Parque Nacional Sete Cidades, en Piauí, fue ampliado en 7.192 hectáreas para reforzar la protección de ecosistemas y especies amenazadas.


