El cuidado de las encías va más allá del cepillado diario y las visitas al dentista. Aunque la higiene bucal sigue siendo fundamental, factores como la alimentación, el ejercicio, el descanso y algunos hábitos cotidianos también pueden influir en la salud periodontal.
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Especialistas señalan que problemas como la periodontitis no dependen únicamente de la presencia de bacterias, sino también de la respuesta inflamatoria del organismo. Por ello, adoptar un estilo de vida saludable puede contribuir a reducir el riesgo de complicaciones en las encías.

Una de las recomendaciones más destacadas es seguir una dieta mediterránea, basada en frutas, verduras, cereales integrales y grasas saludables. Este patrón alimentario se ha relacionado con menores niveles de inflamación y una mejor salud bucal. Alimentos como espinacas, remolacha y rúcula aportan compuestos que pueden favorecer la circulación y el equilibrio de la microbiota.
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Otro hábito asociado al bienestar de las encías es el consumo de alimentos ricos en omega-3, como salmón, sardinas y caballa, debido a sus propiedades antiinflamatorias. Además, investigaciones han relacionado el consumo habitual de té verde con mejores indicadores periodontales, gracias a sus compuestos antioxidantes.

La actividad física moderada también puede ser beneficiosa. Estudios indican que el ejercicio regular podría reducir el riesgo de periodontitis al ayudar a controlar la inflamación y mejorar la respuesta del sistema inmunológico. Sin embargo, los especialistas destacan que no es necesario realizar entrenamientos extremos para obtener beneficios.
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Finalmente, mantener un buen descanso resulta clave. Dormir menos de lo necesario puede aumentar el estrés, favorecer la inflamación y afectar la salud de las encías. Los expertos recomiendan combinar estos hábitos con una correcta higiene oral y controles periódicos con profesionales para prevenir enfermedades periodontales.

