Las reservas de gas natural licuado en los países de Europa cayeron hasta el nivel mínimo en casi veinte años, informó este martes Bloomberg.

Los gobiernos europeos se afrentan a nuevos problemas a medida que se acerca la temporada de calefacción. A principios de agosto, las reservas del gas resultaron repuestas solo hasta las 57,1 % en el territorio de la Unión Europea (UE), lo que representa el indicador más bajo desde 2009.

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Según reportó el medio, las compañías energéticas suelen adquirir el gas en verano debido a reducción de precios. Sin embargo, este año se convirtió en una excepción, porque la guerra en el Oriente Medio interfirió los planes europeos. Las hostilidades conllevaron reducción de aproximadamente una quinta parte del gas natural licuado. Al mismo tiempo, las importaciones a Europa siguen disminuyendo desde el abril.

De acuerdo con los datos de Gas Infrastructure Europe, las reservas europeas de energía eléctrica se sitúan en 645,4 teravatios-hora, el indicador más bajo para este período desde 2021, cuando la reducción de los suministros rusos «provocó la crisis energética más grave en Europa de las últimas décadas».

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  • La Unión Europea sustituyó el gas ruso barato, base de su industria, por otras fuentes, entre ellas el gas natural licuado estadounidense, mucho más caro.
  • La actual escalada en Oriente Medio disparó los precios del petróleo y del gas, lo que ha encarecido aún más la energía en la UE, presionado a hogares y empresas, provocado cierres industriales, despidos y un progresivo debilitamiento económico.
  • En septiembre de 2022, los gasoductos Nord Stream 1 y 2, que conectan Rusia con Alemania, quedaron fuera de funcionamiento tras el sabotaje que causó grandes fugas de gas en el mar Báltico.
  • El presidente de Rusia, Vladímir Putin, indicó en octubre del año pasado que la renuncia a la energía rusa había provocado una cadena de efectos negativos para la economía en Europa, como la caída de la facturación industrial, el aumento de precios por el petróleo y el gas transoceánicos más costosos, y la pérdida de competitividad de los productos y la economía europeos en su conjunto.