La historia de J Balvin ya estaba ligada a los escenarios más importantes de la música, pero ahora también quedó escrita en uno de los eventos deportivos más seguidos del planeta.
El artista colombiano fue parte de la ceremonia oficial de apertura del Mundial 2026, celebrada en el Estadio Azteca de la Ciudad de México, una cita que reunió a millones de espectadores alrededor del mundo.
Más noticias: Primer vistazo de Belinda como la Emperatriz Carlota
Frente a una audiencia global, el cantante presentó algunos de los temas más reconocidos de su repertorio en medio de una producción de gran formato que apostó por recursos visuales inmersivos y una puesta en escena inspirada en la diversidad cultural que caracteriza al torneo.

La participación del intérprete llegó en una jornada especialmente significativa para la música latinoamericana. La FIFA construyó un espectáculo pensado para destacar la identidad de los países anfitriones y el carácter internacional de la competencia, convocando a artistas de distintas generaciones y estilos.
Una celebración musical con sabor latino
La ceremonia tuvo como figura central a Shakira, quien encabezó el espectáculo junto al cantante nigeriano Burna Boy. Ambos interpretaron en vivo “Dai Dai”, la canción oficial del Mundial 2026, ante más de 80.000 espectadores que colmaron las tribunas del histórico estadio mexicano.

La programación artística también incluyó la presencia de Maná, Los Ángeles Azules, Belinda, Lila Downs, Ryan Castro y Danny Ocean.
El resultado fue una presentación televisiva de aproximadamente 35 minutos que condensó algunas de las figuras más representativas de la música actual y convirtió el inicio de la competencia en una gran fiesta.
Sigue leyendo: Las mujeres detrás de las estrellas del Mundial 2026
J Balvin en el Mundial 2026
La actuación en la inauguración del Mundial se suma a una etapa especialmente activa para J Balvin. En los últimos meses, el artista también protagonizó “Ciudad Primavera”, una gira de ocho ciudades por Colombia que logró reunir a más de 260.000 fanáticos.

Para la ceremonia en Ciudad de México, además, eligió un vestuario personalizado diseñado por Willy Chavarría. La propuesta unió referencias creativas de México y Colombia, destacando el vínculo cultural entre el país anfitrión y uno de los exponentes más influyentes de la música latina contemporánea.

