La directora de la división de Robótica de OpenAI, Caitlin Kalinowski, anunció este sábado su renuncia a la compañía de inteligencia artificial, alegando serias preocupaciones éticas relacionadas con el reciente acuerdo de cooperación entre la empresa tecnológica y el Departamento de Defensa de Estados Unidos.

Kalinowski explicó los motivos de su decisión a través de un mensaje publicado en la red social X, donde advirtió que el uso de sistemas de IA dentro del aparato militar estadounidense carece de garantías y controles suficientes.

“La vigilancia de ciudadanos estadounidenses sin supervisión judicial y la autonomía letal sin autorización humana son líneas que merecían más deliberación de la que recibieron”, señaló la ingeniera, enfatizando que su salida responde a una cuestión de “principios”.

La dimisión ocurre luego de que, la semana pasada, se formalizara un contrato mediante el cual la tecnología desarrollada por OpenAI será incorporada a sistemas de defensa y equipamiento militar de Estados Unidos.

Este paso del Departamento de Defensa de Estados Unidos se produjo después de que se estancaran las negociaciones con Anthropic, otra destacada empresa del sector de inteligencia artificial fundada por exempleados de OpenAI.

Tras romperse las conversaciones con Anthropic, la Casa Blanca lanzó una operación militar contra Irán en coordinación con Israel, en la que —según diversos reportes— se habrían utilizado herramientas desarrolladas por OpenAI.

En este contexto, el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, criticó el acuerdo entre OpenAI y el Pentágono, calificando la justificación ofrecida por la empresa de “teatro de seguridad” y su estrategia de comunicación como una “mentira”, según reportaron medios especializados tras acceder a una circular interna de la compañía.