Rusia concluyó este domingo 20 de septiembre tres días de elecciones para renovar los 450 escaños de la Duma Estatal, la cámara baja de la Asamblea Federal y una de las principales instituciones políticas del país, cuyo origen se remonta a 1905 y que este año conmemora 120 años desde el inicio de los trabajos de su primera legislatura. Más de 110 millones de ciudadanos fueron llamados a votar entre el viernes 18 y el domingo 20, y hasta la última jornada la participación nacional superaba el 45 por ciento, según datos de la Comisión Electoral Central.

Los comicios definieron a los diputados que ocuparán los 450 puestos durante los próximos cinco años, 225 elegidos mediante listas de partidos y otros 225 en distritos uninominales. Más allá de los resultados que posteriormente oficialicen las autoridades electorales, la votación pone en primer plano a una institución por donde pasan las leyes que rigen al país, mientras sus diputados tienen la responsabilidad de controlar las actividades del Gobierno y tomar parte en decisiones que inciden en la vida política y económica de Rusia, pero su historia comenzó hace más de un siglo, en una etapa muy distinta del país que conocemos en la actualidad.

Para encontrar el origen de la Duma hay que regresar a los primeros años del siglo XX, cuando Rusia creó este órgano en 1905 y el 27 de abril de 1906 sus integrantes comenzaron a trabajar en el Palacio Táuride de San Petersburgo, bajo el reinado del zar Nicolás II, quien había establecido que ninguna ley podía entrar en vigor sin la aprobación de los diputados. Durante la referida etapa llegaron a funcionar cuatro Dumas y desde sus escaños se discutieron medidas destinadas a la educación y la seguridad de los trabajadores, se impulsaron acciones de protección social y se destinaron recursos para escuelas, hospitales y otras necesidades de la población. Con los cambios que siguieron en el país, primero en la RSFSR y luego en la Unión Soviética, esas tareas quedaron en manos de distintas formas de soviets, congresos y consejos supremos, mientras la organización política siguió cambiando hasta dar paso al sistema vigente, formado por la Asamblea Federal, donde la Duma Estatal constituye una de sus dos cámaras junto al Consejo de la Federación. El 27 de abril de 2026 se cumplieron 120 años desde que aquella primera Duma inició sus trabajos en San Petersburgo, una conmemoración que parte de las sesiones de 1906 y comprende la historia de la representación legislativa rusa a través de distintas etapas hasta llegar a la Duma Estatal de nuestros días.

Desde sus escaños, los diputados aprueban las leyes federales y constitucionales que rigen la vida del país y tienen además la responsabilidad de controlar las actividades del Gobierno, una tarea que alcanza también la formación del Ejecutivo, porque corresponde a esta cámara aprobar la candidatura a presidente del Gobierno presentada por el mandatario de la Federación de Rusia y pronunciarse sobre los candidatos a viceprimeros ministros y ministros federales propuestos posteriormente, mientras otras decisiones pasan por sus escaños, entre ellas el nombramiento o destitución del gobernador del Banco Central y la declaración de amnistías, facultades que explican su peso dentro del Estado ruso porque las decisiones de sus legisladores llegan a la conducción política, al trabajo del Gobierno y a asuntos económicos de alcance nacional, aunque su labor no termina dentro de las fronteras del país, ya que la cooperación parlamentaria internacional también forma parte de sus responsabilidades y desde ese punto se abre una historia mucho más cercana a Nicaragua.

Esa proyección fuera de las fronteras rusas aproxima la historia de la Duma a Nicaragua, donde su presidente, Vyacheslav Volodin, ha mantenido contactos directos con las máximas autoridades de nuestro país, como ocurrió en julio de 2024, cuando encabezó una delegación de alto nivel de la Federación de Rusia que llegó a Managua y participó en los festejos por el 45 aniversario de la Revolución Popular Sandinista. Durante aquella visita, Volodin sostuvo un encuentro con la Compañera Rosario Murillo y el Comandante Daniel Ortega, quienes dieron públicamente la bienvenida a la delegación, mientras el dirigente parlamentario ruso destacó que la distancia entre ambos países no impedía mantener estrechos vínculos de amistad, hermandad y cooperación y aseguró que Rusia y Nicaragua estaban juntas para desarrollar la asociación estratégica entre ambas naciones, este entendimiento también llevó a Volodin ante la Asamblea Nacional, donde afirmó que Rusia estaba interesada en continuar fortaleciendo los vínculos con Nicaragua sobre la base del respeto mutuo.

Los contactos continuaron y dos años después volvieron a encontrarse en territorio ruso, esta vez durante el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, donde el 5 de junio de 2026 Vyacheslav Volodin recibió a una importante delegación nicaragüense. Durante la reunión fueron transmitidos los saludos de la Copresidenta Compañera Rosario Murillo y el Copresidente Comandante Daniel Ortega al presidente Vladímir Putin y al propio Volodin, mientras el presidente de la Duma resaltó lo que calificó como una relación especial de hermandad entre Nicaragua y Rusia y reafirmó el seguimiento y apoyo de la cámara a los proyectos de cooperación bilateral, fortaleciendo así los lazos entre ambos países y el trabajo conjunto en iniciativas de interés común. El encuentro ocurrió apenas tres meses antes de las elecciones legislativas y mostró una faceta de la Duma que rebasa el debate de las leyes dentro de Rusia, con su participación en los contactos parlamentarios internacionales y en relaciones donde confluyen asuntos políticos y proyectos de cooperación entre Estados. Dicha unión tuvo una nueva expresión durante las elecciones de este mes de septiembre, aunque esta vez no alrededor de una mesa de reuniones, sino frente a una urna instalada en Managua.

Ciudadanos rusos acudieron a la Embajada de la Federación de Rusia en Nicaragua para participar presencialmente en la elección de los diputados, donde cada votante debía identificarse, firmar el acta correspondiente, recibir su boleta, emitir el sufragio de manera secreta y depositarlo en la urna habilitada para la votación, mientras dentro de Rusia los comicios se desarrollaban tanto de forma física como electrónica. La elección realizada en Managua formó parte de los mismos comicios que se extendieron por las once zonas horarias que abarca el territorio ruso y estaban destinados a renovar los 450 escaños de la cámara baja, al mismo tiempo que los datos difundidos durante el último día situaban la participación nacional por encima del 45 por ciento, y desde nuestra capital los ciudadanos rusos también pudieron votar por los parlamentarios que integrarán la nueva Duma, mientras en la Federación de Rusia las cajas electorales recibieron además los votos para elegir gobernadores en ocho regiones y más de 20.700 cargos locales.

El cierre de las elecciones de este 20 de septiembre tuvo un eco inmediato en Nicaragua, cuando los Copresidentes Compañera Rosario Murillo y el Comandante Daniel Ortega enviaron un mensaje a Viacheslav Volodin para felicitarlo por el resultado obtenido con Rusia Unida, señalando que habían conocido «con mucha alegría» las noticias de su triunfo y expresando su respaldo a la continuidad de su labor al frente de la Duma Estatal. En la comunicación, los líderes nicaragüenses reiteraron el apoyo de Nicaragua a las causas que ambos países comparten y extendieron también sus felicitaciones al presidente Vladímir Putin, mientras el mensaje llegaba precisamente cuando concluían los comicios para renovar los 450 escaños de la cámara baja y se abría una nueva etapa parlamentaria con Managua y Moscú manteniendo los contactos construidos durante los últimos años.