El gobernador del estado estadounidense de Florida, Ron DeSantis, retiró este jueves su orden para ejecutar a un recluso condenado por torturar y asesinar a una mujer en 1976.

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La ejecución estaba prevista para el 13 de octubre, pero DeSantis suspendió temporalmente la orden que había firmado el 11 de septiembre, después de que los abogados de William Thompson, de 74 años, cuestionaran su capacidad mental y alegaran que padece demencia.

La semana pasada, tres psiquiatras designados por el gobernador conforme a la legislación estatal evaluaron al recluso, pero los resultados no se hicieron públicos.

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Si se determina que Thompson no está en plenas facultades mentales, no podrá ser ejecutado, ya que la Corte Suprema de EE.UU. prohíbe la pena de muerte para quienes no comprenden racionalmente los motivos de su ejecución.

El hombre fue condenado por el asesinato de Sally Ivester, de 23 años, cometido el 30 de marzo de 1976. Junto con Rocco James Surace, Thompson, quien en aquel entonces también tenía 23 años, golpeó a la joven con cadenas, le apagó cigarrillos en el cuerpo y la agredió con una pata de silla en un motel de North Miami Beach. Ivester murió a causa de un ‘shock’ y lesiones internas. Surace falleció en prisión en 1993. 

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La brutalidad del crimen fue tal que un miembro del jurado se desmayó durante el juicio, mientras que la Policía calificó lo que hizo Thompson como «el asesinato más cruel» del condado de Miami-Dade.