El Comandante Daniel Ortega Saavedra, Copresidente de la República de Nicaragua, durante la XXVIII Graduación de Cadetes de la Universidad de Ciencias Policiales “Leonel Rugama” de la Policía Nacional, se refirió a las guerras históricas provocadas por los imperialistas de la tierra, que usan la fuerza y las armas para dominar al mundo.
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El Copresidente recordaba la importancia de la paz en todos los momentos de la historia e hizo mención de las palabras del Príncipe de las Letras Castellanas, Rubén Darío, para recordar las ansias de poder que se apoderan de los hombres.
“Como decía nuestro gran poeta Rubén Darío: ‘En el hombre existe mala levadura’; hablando de hombre y mujer, decía que existe mala levadura y lo decía en tiempos en que se producía la Primera Guerra Mundial. Estas guerras no son de ahora, vienen de largo, y la Primera Guerra Mundial llevó a Darío a escribir clamando por la paz y decía ahí Darío: ‘Yo voy gritando paz, paz, paz y así clamo yo ahora Alma en el Alma’. Desesperado, Darío dejaba escuchar su voz recorriendo incluso Estados Unidos, que era parte de esa guerra”, dijo.
Al recordar las sabias palabras de Rubén Darío, agregó que “Darío, podría decir como lo dijo José Martí: Vivía en el monstruo y conozco sus entrañas hablando de las maldades que había en los imperialistas de la tierra. Darío hablaba de la maldad que existía en los imperialistas de todo el planeta porque las guerras, los enfrentamientos por poseer el dominio del mundo no son de ahora, vienen desde que la humanidad se fue, ya, organizando, desarrollando y empezaron entonces los pueblos”.
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“Antes que llegaran los colonizadores, tenemos que admitirlo, nuestros antepasados que veneramos, los pueblos originarios en toda la región de la América, antes que llegaran los europeos a tomarse los Estados Unidos y a matar a los indígenas, antes que llegaran los españoles a estas tierras de América Latina y el Caribe a ocuparlas, antes, entre nuestros pueblos originarios, había guerras, había confrontaciones y lógicamente el pueblo que era más potente, que tenía más población, que tenía más armamento iba dominando a los otros pueblos”, rememoró.

Instinto de dominación del más fuerte sobre el más débil
El Copresidente de la República, al dirigirse a la nación, recordó la bomba atómica a Hiroshima y Nagasaki, señalando que es uno de los crímenes más brutales que se han cometido sobre pueblo alguno en la humanidad.
“Hay un instinto de dominación del más fuerte sobre el más débil. Es una cultura que se reproduce entre los pueblos que son pobres, que son débiles, y yo diría, que viene de la Primera Guerra Mundial; después vino la Segunda Guerra Mundial, donde el imperialismo yanqui estrenó la bomba atómica, lanzó dos bombas atómicas sobre dos ciudades de Japón: Hiroshima y Nagasaki; más de 250.000 muertos de un solo golpe y millones que quedaron infectados por los residuos que quedaban ahí de los elementos de la bomba atómica”, afirmó.
“Niños que nacían con defectos, jóvenes que no murieron, pero que se empezaron a enfermar y a morir; adultos que no murieron con el bombazo, pero que como luego siguieron respirando el aire envenenado por la bomba murieron; o sea, no fueron los muertos solamente por el bombazo sino que también los que luego murieron por efecto de las radiaciones, y luego, esas radiaciones afectan a los seres humanos, afectan a las familias y dejaron caer las bombas atómicas no contra un objetivo militar, no contra cuarteles de los japonés, no contra el ejército japonés, que se encontraba tendido ahí todavía y no se rendía, sino que lo que hicieron fue tirar la bomba sobre dos ciudades pacíficas Hiroshima y Nagasaki”, recordó.

Lo más monstruoso que ha pasado en la humanidad
El Comandante Daniel dijo que “podemos asegurar sin temor a equivocarnos que son los dos grandes crímenes más brutales que se han cometido sobre pueblo alguno de la humanidad. Luego de otras guerras, vino, como les decía, la Segunda Guerra Mundial y en la Segunda Guerra Mundial terminaron poniéndole sello con la bomba y eso es lo más monstruoso que puede haber pasado en la historia de la humanidad».
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«Ahí están los que tienen el poderío del armamento y no tienen una conciencia humanista, no tienen conciencia cristiana, no creen en Dios, sino que ellos se creen los dioses, se creen los dueños de los pueblos, se creen los dueños de la tierra”, agregó.
El pueblo vietnamita no se rindió
También recordó la guerra de Vietnam, “las guerras que se prolongan por años, como sucedió en Vietnam, una guerra que fue larguísima y cómo ahí el pueblo vietnamita sufrió. Lluvia de fuego. Lluvia de fueo. Ahí era tierra arrasada la que buscaban para que el pueblo vietnamita se rindiera, pero el pueblo vietnamita no se rindió y al final derrotó a los invasores que tuvieron que seguir huyendo de Vietnam”.
“Yo recuerdo todavía la toma cuando en la Embajada de Estados Unidos en Saigón están unos helicópteros sacando a los que van quedando de las tropas norteamericanas y como van corriendo todos a montarse en el helicóptero y así salieron huyendo de Vietnam, pero desgraciadamente, siempre el poderoso se siente con el derecho de cometer crímenes simplemente porque tiene la fuerza de Goliat para cometer crímenes”, culminó el Copresidente Daniel Ortega Saavedra.










